Salud pública: el Malbrán inauguró un moderno laboratorio para detectar brotes por alimentos contaminados
La Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) Dr. Carlos Malbrán dio un paso estratégico en materia de salud pública con la inauguración de un nuevo edificio que unifica, por primera vez, tres áreas clave para el diagnóstico y control de brotes: los servicios de Bacteriología Sanitaria, Enterobacterias y Fisiopatogenia. Bajo el nombre de Laboratorios de Enfermedades de Transmisión Alimentaria Bacteriana «Dra. Viviana Molina», este espacio busca optimizar la vigilancia epidemiológica y acelerar los tiempos de respuesta ante emergencias alimentarias en todo el territorio nacional.
El flamante establecimiento, ubicado en el histórico predio del instituto, demandó una inversión de $295 millones de pesos. La obra contempló una renovación total de la infraestructura de media y baja tensión, la instalación de complejos sistemas de extracción y tratamiento de aire con filtros de alta seguridad, y la calibración y montaje de equipamiento científico de última generación. En total, el edificio cuenta con una superficie de 540 metros cuadrados diseñados bajo estrictas normas de bioseguridad para el manejo de patógenos.
Unificación científica y tecnología de punta
La unificación de estos tres laboratorios de referencia nacional apunta a consolidar un polo de investigación multidisciplinario. En el lugar desempeñará tareas un equipo de 30 profesionales integrado por bioquímicos, biólogos, biotecnólogos, licenciados en alimentos, bioinformáticos y técnicos especializados. La concentración de recursos humanos y tecnológicos permitirá agilizar la secuenciación genómica y el análisis bioinformático, herramientas críticas para rastrear el origen de bacterias que contaminan alimentos y agua.
Durante el acto de inauguración, el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, recorrió las nuevas instalaciones junto a la directora de la ANLIS Malbrán, Claudia Perandones, y el titular del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI), Daniel Cisterna. El funcionario nacional remarcó el rol histórico de la institución en el resguardo sanitario del país:
“A 110 años de su creación, el Malbrán continúa consolidando su trayectoria de excelencia científica. Las enfermedades transmitidas por agua o alimentos contaminados exigen una detección precoz, diagnósticos precisos y respuestas rápidas para proteger a la población”
Por su parte, Perandones destacó que la obra representa un salto de calidad operativa para el personal científico. “La inversión nos permite contar con una infraestructura moderna y segura, diseñada para optimizar el trabajo cotidiano y potenciar las tareas de diagnóstico, investigación y vigilancia”, puntualizó.
Monitoreo de patógenos críticos
La puesta en marcha de este espacio físico integrado optimizará la vigilancia de patologías con fuerte impacto en la salud pública de la región. El Servicio de Bacteriología Sanitaria continuará al frente del diagnóstico de patologías graves como el botulismo, la campilobacteriosis y la leptospirosis. En tanto, el Servicio de Enterobacterias mantendrá su rol de referencia nacional para la vigilancia de la salmonelosis, la shigelosis y la peste bubónica.
Por último, el Servicio de Fisiopatogenia centrará sus esfuerzos en el análisis de la bacteria Escherichia coli y en la investigación del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una enfermedad endémica en la Argentina que afecta principalmente a la población infantil. Estos laboratorios forman parte activa de la Red Nacional de Diarreas y Patógenos Bacterianos de Transmisión Alimentaria, y reportan de manera directa a PulseNet América Latina y el Caribe para la vigilancia genómica global.
El nuevo edificio rinde homenaje a la Dra. Viviana Edith Molina, destacada bioquímica que lideró el INEI y dedicó su carrera profesional al fortalecimiento de las redes federales de diagnóstico y a la incorporación de tecnología molecular en los laboratorios públicos de todo el país.

