Ilusión Messi: el 11% de los adolescentes argentinos quiere ser futbolista, el doble que el promedio regional
Un significativo 11% de los adolescentes argentinos varones aspira a convertirse en deportista o futbolista, según los resultados de las últimas pruebas PISA 2022. Esta cifra duplica el promedio regional del 7,4% y supera las expectativas de quienes buscan ser directores, gerentes o profesionales de nivel medio. El dato emerge del informe ¿Cómo imaginan los adolescentes su futuro laboral?, elaborado por Argentinos por la Educación.
El estudio, presentado hace dos meses y que cobra particular relevancia en el contexto de la reciente Copa del Mundo, fue desarrollado por Guillermina Laguzzi (Organización de Estados Iberoamericanos), Juan Bonnin (Celes/Conicet-Unsam), Martín Nistal y Eugenia Orlicki. El documento analiza las expectativas laborales de los estudiantes de 15 años, basándose en sus respuestas sobre el tipo de trabajo que esperan tener a los 30 años.
Incertidumbre y proyecciones desiguales
Más allá de las aspiraciones específicas, el informe revela un dato preocupante: el 52% de los estudiantes argentinos de 15 años carece de una idea clara sobre su futuro laboral. Esta proporción, que supera el 39% de incertidumbre laboral juvenil en los países de la OCDE, representa un salto de 30 puntos porcentuales respecto al 22% registrado en 2018. Esto significa que más de la mitad de los jóvenes no pudo identificar una ocupación definida para su adultez en el cuestionario de PISA 2022.
La contracara de esta incertidumbre es que el 48% de los adolescentes sí puede definir sus expectativas. Entre ellos, solo el 5% se imagina como directores y gerentes, muy por debajo del 14% de interés en cargos de gestión en países como Colombia. En cambio, el 61% se proyecta como “profesionales científicos e intelectuales”, una tendencia en línea con el patrón global, donde las tres respuestas más frecuentes entre los 81 países participantes de PISA son profesional de tecnologías de la información (8,7%), deportista (7,4%) e ingeniero (6,6%).
Las preferencias laborales también muestran una marcada diferencia de género en Argentina. Mientras que entre las mujeres predominan las aspiraciones de ser médica (11,6%), psicóloga (10,9%) y abogada (9,8%), con el rol docente en cuarto lugar (6,2%), entre los varones se destacan deportista (11%), ingeniero (8,2%) y profesional TIC (6,6%).
La “ilusión Messi” y la necesidad de orientación vocacional
“El dato más inquietante del informe no es solo que el 52% de los adolescentes argentinos no pueda imaginar su futuro laboral, sino qué imaginan quienes sí lo hacen. Entre los varones, aparece lo que podríamos llamar la ‘ilusión Messi’: querer ser deportista profesional, una aspiración tan visible como improbable. Este hallazgo revela que la certeza aparente puede ser tan preocupante como la incertidumbre cuando está anclada en horizontes poco realistas. En contraste, las mujeres que sí proyectan su futuro lo hacen en carreras con una trayectoria formativa definida. Fortalecer la orientación vocacional en la escuela secundaria no es un lujo pedagógico, sino una política de equidad urgente”
Así lo plantea Soledad Giardili, profesora de la Universidad de Edimburgo, al analizar los resultados del estudio. Giardili subraya que la concentración de aspiraciones es notoria: el 60% de los estudiantes argentinos se agrupa en solo diez ocupaciones principales, mientras que en el total de países analizados por PISA este grupo suma solo el 44%, sugiriendo una menor diversidad de aspiraciones profesionales en el país.
Los resultados del informe de Argentinos por la Educación plantean un desafío para el sistema educativo y las políticas públicas, que deben abordar tanto la creciente incertidumbre laboral juvenil como la necesidad de una orientación vocacional más realista y diversificada.

