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Almacenamiento de energía: 5 empresas se adjudican proyectos por US$ 700 millones

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El Gobierno nacional, a través de la Resolución N° 155/2026 de la Secretaría de Energía, formalizó la adjudicación de 20 proyectos a cinco empresas argentinas para el almacenamiento de energía eléctrica en baterías de litio. La iniciativa, que representa una inversión estimada de 700 millones de dólares y un total de 700,5 MW, tiene como objetivo principal mitigar los cortes de luz y optimizar el uso de la infraestructura de transmisión.

Las adjudicaciones fueron el resultado de un proceso licitatorio que originalmente recibió 235 ofertas de 37 compañías. Tras la evaluación técnica y la apertura de sobres económicos, realizada el 24 de junio, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (CAMMESA) elaboró el informe de preadjudicación que sirvió de base para la resolución final.

Las empresas beneficiadas y su distribución

La empresa que obtuvo la mayor cantidad de proyectos es Genneia, liderada por Jorge Brito, con siete adjudicaciones. Le sigue la sanjuanina DQD Energy con ocho proyectos. También resultaron adjudicatarias 360 Energy Solar, fundada por la familia Ivanissevich, con tres proyectos; Aluar, del grupo Madanes Quintanilla, con un proyecto; e Intermepro, también con un proyecto.

Los proyectos se distribuyen estratégicamente en siete regiones del país, reflejando las zonas con mayor demanda y necesidad de refuerzo del sistema eléctrico. La Provincia de Buenos Aires se lleva la mayor parte con 185 MW, seguida por NOA (150 MW), NEA Chaco-Formosa (161,5 MW), NEA Misiones-Corrientes (50 MW), Litoral Entre Ríos (50 MW), Litoral Santa Fe (36 MW) y Pampa (68 MW).

Tecnología y beneficios del almacenamiento

La tecnología de almacenamiento se basa en la instalación de parques de baterías, mayormente de origen chino, en los predios de las empresas adjudicatarias. Estos sistemas permiten guardar la energía generada en horarios de menor demanda, cuando el costo es más económico, para luego volcarla al sistema en los momentos de mayor consumo. Esta metodología no solo proporciona una fuente adicional de oferta eléctrica, sino que también desplaza el uso de combustibles más caros y reduce la necesidad de importaciones.

El almacenamiento con baterías ofrece una respuesta rápida ante las variaciones de demanda, aportando flexibilidad al despacho y sumando reservas operativas. Esto se traduce en una mayor seguridad del sistema, disminuyendo la probabilidad de cortes y mejorando significativamente la calidad del servicio eléctrico para usuarios residenciales, comerciales e industriales.

Esta iniciativa marca la segunda incursión del Gobierno en el almacenamiento de energía a gran escala. La primera fue el programa Alma-GBA, que adjudicó 713 MW en nodos críticos del AMBA con una inversión estimada de 540 millones de dólares, cuyas obras para la puesta en marcha se encuentran actualmente en desarrollo.

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