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Simplificación regulatoria: el Senasa eliminó 43 normas obsoletas para productores y exportadores

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El Gobierno nacional, a través del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), dio un paso significativo en la modernización y simplificación de su marco regulatorio. Mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial, el organismo sanitario derogó 43 resoluciones y disposiciones que se consideraban obsoletas o que ya habían sido reemplazadas por normativas posteriores.

La medida, oficializada por la resolución 591/2026 y firmada por la presidenta del Senasa, María Beatriz Giraudo Gaviglio, abarca regulaciones emitidas entre 1964 y 2025. Estas normas estaban relacionadas con sanidad vegetal, certificaciones fitosanitarias, alertas por plagas, procedimientos administrativos y diversas regulaciones técnicas del sector agroalimentario. El objetivo central es construir un marco regulatorio “más simple, menos burocrático y más transparente”, eliminando disposiciones sin aplicación práctica.

Hacia un Digesto de Normas unificado

Esta decisión se enmarca en el proceso de elaboración del Digesto de Normas del Senasa, una herramienta concebida para ordenar, sistematizar y hacer más accesible toda la normativa sanitaria. La iniciativa busca beneficiar a productores, empresas, exportadores y demás actores de la cadena agroalimentaria, brindando mayor seguridad jurídica y facilitando el cumplimiento de las obligaciones.

El Decreto Reglamentario 776/2019 ya establecía la obligación del organismo de “recopilar, simplificar y mantener actualizado un Digesto de Normas que contendrá el marco normativo vigente”, siguiendo criterios internacionales de buenas prácticas regulatorias. Según los fundamentos de la medida, la eliminación de estas regulaciones superadas busca “mejorar la seguridad jurídica de sus usuarios”, tras un tiempo considerable desde el último reordenamiento.

Contexto de desregulación y eficiencia estatal

La resolución del Senasa también se alinea con el proceso de desregulación impulsado por el Gobierno nacional. En este sentido, se recuerda que el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 promueve “la más amplia desregulación del comercio, los servicios y la industria”, eliminando exigencias que constituyan restricciones innecesarias.

Asimismo, la medida se articula con los objetivos de la Ley Bases, que busca mejorar el funcionamiento del Estado, transparentar la gestión pública, reducir estructuras administrativas y hacer más eficiente la administración. Para alcanzar estos objetivos, el Senasa considera conveniente aprovechar las herramientas previstas en el Plan de Modernización del Estado y revisar periódicamente su inventario normativo, tal como lo dispone el Decreto 891/2017, que insta al Sector Público Nacional a evaluar su normativa y eliminar cargas innecesarias.

“a la luz de la experiencia recogida, resulta necesario profundizar el proceso de simplificación normativa a los efectos de poder lograr sencillez y razonabilidad del proceso”

Entre las 43 normas derogadas, se encuentran antiguas reglamentaciones sobre certificados de fumigación, comisiones asesoras, tratamientos obligatorios para semillas, requisitos fitosanitarios para distintos cultivos, programas específicos de exportación, límites de residuos químicos, alertas sanitarias ya vencidas, emergencias fitosanitarias finalizadas y procedimientos administrativos que fueron reemplazados. También quedaron sin efecto diversas alertas vinculadas con plagas específicas, como el Virus Rugoso del Tomate, Lobesia botrana, la langosta sudamericana, la tucura sapo y la mosca de los frutos, entre otras.

El organismo aclara que esta eliminación no implica dejar sin regulación esas materias, sino depurar el cuerpo normativo vigente para evitar superposiciones, duplicaciones o referencias a disposiciones ya reemplazadas. La finalidad es “mejorar el desarrollo de los sectores productivos involucrados”, reduciendo trabas administrativas y avanzando hacia un “nuevo ordenamiento de la normativa reglamentaria atinente al comercio interior y exterior, eliminando instancias bajo un esquema más simple, menos burocrático y más transparente”.

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