Tarifas: el gasto en servicios públicos ya supera el 20% de los ingresos en los hogares más vulnerables
El poder adquisitivo de las familias argentinas se ve cada vez más comprometido por la creciente porción de sus ingresos que deben destinar al pago de servicios públicos. Un reciente informe de la Fundación Capital, que dirige Martín Redrado, pone de manifiesto que el gasto promedio mensual en luz, gas, agua y transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) experimentó un aumento del 55% anual en junio, superando en 20 puntos porcentuales a la inflación y dejando muy atrás la recomposición salarial.
Según el estudio, en junio, una familia tipo en el AMBA destinó en promedio $163.600 al pago de servicios si contaba con subsidios, y $275.800 si no los tenía. Este incremento contrasta fuertemente con el 29,7% de aumento registrado en los salarios del sector privado en el mismo período, lo que genera una presión significativa sobre el bolsillo de los trabajadores.
El impacto desigual en los hogares
El informe subraya que el peso de las tarifas no es homogéneo entre los distintos niveles de ingresos. Para las familias que perciben dos salarios mínimos –aproximadamente $735.600 y que se ubican en el 20% de la población con menores ingresos– el pago de servicios públicos (con subsidios incluidos) absorbe el 22% de su ingreso familiar. Esta cifra representa un aumento de 5,7 puntos porcentuales respecto a un año atrás y una cuadruplicación si se compara con el 5,3% que representaba en diciembre de 2023, al inicio de la actual administración.
«Como resultado, los servicios públicos pasaron a absorber una porción más elevada del ingreso. En el AMBA, el gasto promedio ponderado en servicios públicos habría representado en junio el 10,8% del ingreso promedio de los asalariados registrados, subiendo desde el 9,1% en el mismo mes de 2025. Vale mencionar que, hacia comienzo de la actual administración, el ratio era del 4,3% del ingreso», destaca el informe.
En contraste, en los hogares de ingresos medios, la incidencia de las tarifas desciende a entre el 10,7% y el 14% de sus ingresos. Para los hogares de mayores ingresos, que no cuentan con subsidios, el gasto en servicios ronda entre el 3% y el 6%, un valor que, si bien es el doble o el triple que al asumir el gobierno de Javier Milei, dista mucho del impacto en los sectores más vulnerables.
Proyecciones a futuro
La Fundación Capital advierte que la recomposición tarifaria ha reducido el ingreso disponible de los hogares, afectando especialmente a los de menores recursos. De cara al segundo semestre del año, el escenario más probable combina una «recomposición real moderada de los salarios» con una «dinámica del ingreso disponible aún condicionada por la evolución tarifaria».
El estudio concluye que, si bien la demanda local en productos de consumo masivo podría mostrar «algo más de dinamismo», este será «todavía de manera acotada». Esto sugiere que la presión sobre el bolsillo de los argentinos por el costo de los servicios públicos seguirá siendo un factor determinante en la capacidad de consumo y la economía familiar en los próximos meses.

