Reforma electoral: gobernadores abren la puerta a colectoras con restricciones y el futuro de las PASO
CÓRDOBA.- La negociación en torno a la reforma electoral, impulsada por el presidente Javier Milei y centrada en el futuro de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), avanza de manera individual con cada gobernador. Esta estrategia responde a la falta de un bloque cohesionado de mandatarios, y el escenario actual sugiere que el oficialismo podría obtener los votos para suspender las primarias, aunque no para eliminarlas de forma definitiva.
En este contexto, una propuesta que cobró fuerza esta semana es la reintroducción de las listas colectoras. Este mecanismo, que permite llevar postulantes de diferentes partidos bajo el paraguas presidencial, fue establecido por Cristina Kirchner en 2011 y prohibido por Mauricio Macri en 2019. Aunque existen versiones cruzadas entre peronistas aliados y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, sobre el origen de la propuesta, la discusión avanza con la premisa de que estas nuevas colectoras tendrán más restricciones que las anteriores.
La clave de esta flexibilización radica en que los gobernadores que deseen impulsar candidatos propios a diputado o senador nacional en sus distritos no tendrían que adoptar la «camiseta violeta» de La Libertad Avanza (LLA). Se evalúa la posibilidad de que coexistan dos listas de legisladores junto a la boleta presidencial de Milei: la propia de LLA y la que responda al mandatario provincial. La imagen de Milei en la papeleta de estas listas es otro punto de debate. Los negociadores insisten en que el nuevo sistema no será equiparable al que Macri eliminó, buscando «flexibilizar alianzas» para que los gobernadores mantengan sus fuerzas electorales a nivel distrital.
De confirmarse esta propuesta y obtener el aval del Congreso, las nuevas listas colectoras se aplicarían en los comicios nacionales de 2027, afectando la elección de senadores en ocho provincias (Buenos Aires, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, San Juan, San Luis y Santa Cruz) y la renovación de 130 bancas de diputados. Gobernadores involucrados en las conversaciones señalan que «no hay nada cerrado, todo se puede conversar», sugiriendo que la discusión podría trascender el debate exclusivo sobre las PASO.
El debate sobre las PASO y la estrategia oficialista
La Casa Rosada justifica su intención de suprimir las PASO argumentando la necesidad de reducir el costo económico del proceso. El Ejecutivo señaló que en 2023 estas primarias costaron 45.000 millones de pesos y «no sirvieron para dirimir ninguna interna relevante». Sin embargo, detrás de esta justificación económica, subyace un argumento político: la eliminación o suspensión de las PASO impacta directamente en el peronismo, que las utiliza para dirimir diferencias internas y definir liderazgos. Por esta razón, los consejeros políticos libertarios no contemplan en sus cálculos a los mandatarios alineados con el kirchnerismo.
En contraste, el gobierno de Milei considera clave el apoyo de gobernadores peronistas que actúan como aliados, como Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Tanto Jalil como Sáenz se han mostrado a favor de la eliminación de las primarias, aunque Jaldo ratificó su rechazo a derogarlas, afirmando:
Nosotros hemos sido muy claros y lo reitero para que nadie se equivoque: nosotros estamos en contra de sacar las PASO. Lo que hemos dicho la vez pasada no lo hemos cambiado hoy bajo ningún punto de vista.
El factor tiempo es crucial para los gobernadores, quienes esperaban que el debate en el Congreso fuera «más adelante», cerca de octubre o noviembre. Adelantar la sanción del proyecto, en un contexto económico-financiero complejo para las provincias, podría dejarlos sin margen de acción. La iniciativa es una prioridad para la Casa Rosada, impulsada por Karina Milei. Otro elemento que influye en el ánimo negociador es la incertidumbre sobre la estrategia de La Libertad Avanza en sus distritos: los gobernadores buscan saber si LLA buscará arrebatarles el poder o si apostará por candidatos de menor intensidad.
La negociación se enmarca en un intercambio de favores donde el Ejecutivo ha logrado apoyos en el Congreso con una política prudente en el reparto de fondos. Aunque el gobierno de Milei ha sido cauteloso con la billetera, las transferencias han sido suficientes para contener problemas salariales en provincias como Santa Cruz, Neuquén, Río Negro, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos, que enfrentaron focos de tensión en junio.
