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Ajuste en el INTA: 420 trabajadores ya se adhirieron al retiro voluntario

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A dos semanas de la apertura del nuevo esquema de retiros voluntarios en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), alrededor de 420 trabajadores ya aceptaron adherirse al programa impulsado por el Gobierno nacional. La iniciativa, que forma parte de un proceso de reestructuración profunda del organismo, tiene como objetivo alcanzar unas 1200 desvinculaciones, lo que representa una reducción del 21% del personal total.

La ventana para anotarse en el plan se habilitó el 4 de mayo y permanecerá vigente hasta el 15 de junio. Sin embargo, en los pasillos del INTA y según fuentes cercanas al proceso, existe preocupación por no alcanzar la meta fijada. Esta inquietud se centra en la condición que plantean muchos trabajadores respecto al reconocimiento de los años de servicio en planta no permanente (PNP) al momento de calcular las compensaciones económicas.

La clave de la antigüedad y el rol de ArgenINTA

Actualmente, el esquema de retiro voluntario solo reconoce la antigüedad en planta permanente. Esta situación genera incertidumbre entre los empleados, algunos con hasta diez años de servicio como PNP, quienes temen que sus años de experiencia no sean debidamente valorados al aceptar la desvinculación. Una fuente conocedora de la situación explicó que “muchos están esperando a último momento para ver si liberan fondos contando la antigüedad de planta transitoria [PNP]. Porque hoy no les dan los números con solo planta permanente”. Cabe destacar que en un retiro voluntario anterior, al que adhirieron 297 trabajadores, sí se había contemplado la antigüedad transitoria.

Ante este escenario, trascendió que la Fundación ArgenINTA analiza la posibilidad de intervenir para cubrir el costo vinculado a los años de servicio de los trabajadores de planta no permanente. Según fuentes cercanas a las conversaciones, el presupuesto evaluado para esta iniciativa rondaría los $2000 millones. ArgenINTA, una entidad superavitaria integrada por representantes del sector público, entidades agropecuarias, universidades y miembros del sistema científico y productivo, actúa como Unidad de Vinculación Tecnológica y administra proyectos financiados por diversos organismos.

No obstante, desde la Secretaría de Agricultura, que sigue de cerca el proceso, aclararon que “por ahora no se contemplan los períodos de no permanentes” y que “no se planteó” avanzar bajo esa modalidad. Este punto fue el que generó mayor discusión en la última reunión del Consejo Directivo del INTA, donde se autorizó al presidente, Nicolás Bronzovich, a firmar el retiro voluntario, supeditado a que Economía asegure la disponibilidad de los fondos.

Consecuencias si no se alcanza la meta

El plan de retiros voluntarios contempla un costo total de $101.717 millones. La propuesta está abierta a todo el personal del organismo con al menos tres años de antigüedad y establece el pago de una gratificación extraordinaria equivalente a 1,5 veces la remuneración mensual por cada año de servicio, con topes diferenciados según la edad del agente. El pago se realizaría en una única cuota dentro de los treinta días posteriores al cese, y la adhesión implica la desvinculación del organismo desde el 15 de junio de 2026, así como la imposibilidad de reingresar al sector público nacional por un período de cinco años.

Desde el Gobierno sostienen que, si se logra alcanzar la cantidad prevista de retiros, no se avanzaría con nuevos recortes sobre programas técnicos y de investigación dentro del INTA. La interpretación es que los retiros compensarían el gasto en otras áreas, eliminando la necesidad de más ajustes.

En contraste, si no se alcanza el número esperado de desvinculaciones, en el organismo temen una profundización del ajuste. Entre las alternativas que comenzaron a mencionarse aparece la posibilidad de que intervenga la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) para avanzar con ventas de tierras pertenecientes al INTA, además de nuevos recortes presupuestarios y de programas de trabajo. Este escenario podría derivar en un conflicto significativo con el personal, según consideran internamente.

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