Inversión en riego: hermanos Sosa multiplican producción de carne en la Patagonia
Los hermanos Sosa, reconocidos criadores de ganado Angus y Hereford en la localidad de Viedma, están experimentando una transformación productiva sin precedentes gracias a una inversión estratégica en infraestructura de riego. La iniciativa, que incluyó la colaboración con vecinos, les permite modificar radicalmente el manejo de su hacienda y proyectar un crecimiento significativo en la producción de carne en las puertas de la Patagonia.
La clave de este avance radica en el aprovechamiento del agua para la siembra de maíz y la creación de verdeos bajo riego. Esta implementación les ha permitido superar las limitaciones tradicionales de la región, caracterizada por su aridez, y asegurar una alimentación constante y de alta calidad para sus animales, un factor crucial para el desarrollo ganadero.
Silo de maíz y verdeos: la base de una nueva estrategia
La disponibilidad de silo de maíz y los verdeos bajo riego se han convertido en pilares fundamentales de su nueva estrategia productiva. Estos recursos forrajeros de alto valor nutricional son esenciales para la etapa de recría del ganado, un período crítico en el que los animales deben ganar peso de manera eficiente para alcanzar los parámetros deseados antes de la fase de engorde.
Tradicionalmente, la recría representa un desafío en muchas regiones ganaderas debido a la estacionalidad de los pastizales. Sin embargo, con el sistema de riego, los Sosa aseguran una oferta forrajera continua, lo que les permite mantener una curva de crecimiento constante y optimizar los tiempos de producción. Este manejo intensivo les abre la puerta a un objetivo ambicioso: completar el ciclo productivo, desde la cría hasta el engorde final, dentro de su propio establecimiento.
Impacto en la producción de carne patagónica
La capacidad de producir su propio alimento con el silo de maíz y los verdeos bajo riego no solo reduce la dependencia de insumos externos, sino que también incrementa la eficiencia y la rentabilidad del negocio. Al avanzar en la recría y apuntar al ciclo completo, los hermanos Sosa están logrando multiplicar los kilos de carne producidos por hectárea, un indicador clave de la productividad ganadera.
Esta experiencia en Viedma subraya el enorme potencial transformador del agua en zonas semiáridas y áridas. La inversión en riego, combinada con una planificación forrajera adecuada, demuestra ser una herramienta poderosa para impulsar el desarrollo ganadero y fortalecer la economía regional, generando un impacto positivo en la oferta de carne y en la cadena de valor local.

