Economía

Maíz para carne: la ecuación que impulsa el negocio ganadero y el feedlot

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El sector ganadero argentino atraviesa un momento de optimismo, impulsado por una combinación de factores que incluyen precios firmes de la hacienda, una sostenida demanda externa y una relación maíz/novillo históricamente favorable. Esta coyuntura está redefiniendo la estrategia de los productores, quienes encuentran en la siembra de maíz para la producción de carne una ecuación de alta rentabilidad.

La ventana para el engorde se presenta más atractiva que en años anteriores, con un maíz competitivo que potencia la eficiencia del feedlot. Justo Mac Loughlin, gerente del negocio de SUPRA para Argentina y Uruguay, observa una correlación directa: “Cada vez que se expande la exportación, se expande el feedlot. Y cuando crece el feedlot, lo que crece de verdad es la demanda de silo de maíz de calidad”.

La conversión, clave en la rentabilidad del engorde

Si bien el grano de maíz representa un porcentaje significativo del costo directo en un ciclo de engorde de 130 días, el margen final del negocio no se define únicamente por su precio. La métrica determinante es la conversión: la cantidad de kilos de alimento necesarios para producir un kilo de carne. Y esta conversión está intrínsecamente ligada a la calidad del silaje.

Mac Loughlin enfatiza la importancia de esta variable: “Antes hablábamos de rendimiento por hectárea. Hoy el productor ganadero mide kilos de carne o litros de leche por hectárea sembrada. Esa métrica la define la calidad del silaje: materia seca, almidón y digestibilidad de fibra”. Un silo con bajo contenido de almidón, escasa digestibilidad de fibra o un picado realizado fuera de la ventana óptima puede reducir la ganancia diaria por animal, impactando negativamente en la rentabilidad de toda la tropa a lo largo del ciclo.

SUPRA y el desarrollo de híbridos específicos para silaje

En este escenario, la selección de híbridos de maíz adquiere una relevancia estratégica. SUPRA, la marca de maíz de GDM, se distingue por ser el único programa de breeding en la región que selecciona híbridos específicamente para silo desde las etapas iniciales de desarrollo, y no como un destino secundario de materiales pensados para grano. “Hace más de veinte años que desarrollamos maíz para esta región. Esa escala nos permite tener red de ensayos en todas las zonas productivas y un equipo técnico al lado del productor, en el lote, no desde la oficina”, explica Mac Loughlin.

Este año, el portfolio de SUPRA incorpora el S 4450 VIP3, un híbrido diseñado para silaje, que cuenta con la tecnología VIP3 para protegerlo contra el complejo de lepidópteros. Fernando Giachetti, Gerente de Desarrollo de SUPRA para Argentina y Uruguay, destaca sus características: “Es un material pensado desde el inicio del breeding para el productor que mide su negocio en kilos de carne o litros de leche por hectárea”.

El S 4450 VIP3 se distingue por su excelente rendimiento de biomasa total y un alto aporte de grano, lo que maximiza la oferta de almidón en el silo y le confiere gran plasticidad para diferentes tipos de silaje. Además, posee un correcto porcentaje de FDA (Fibra Detergente Ácido) y FDN (Fibra Detergente Neutro), mejorando la energía disponible y la digestibilidad de la fibra, factores clave para una eficiente conversión en la producción de carne y leche.

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