Venta de Shell: Raízen confirma a inversores que el cierre de la operación en Argentina es «en los próximos meses»
La empresa brasileña Raízen, controlada por Shell y Cosan, confirmó a sus inversores que espera cerrar “en los próximos meses” la venta de sus activos en la Argentina. La operación, valuada en US$1420 millones, dejará en manos del consorcio liderado por José Luis Manzano y la trader suiza Mercuria las 894 estaciones de servicio de Shell, la refinería de Dock Sud, dos aeroplantas y dos terminales de combustibles.
La confirmación se produjo durante una conferencia con inversores, donde el CEO Nelson Gomes y el CFO Lorival Luz dedicaron un breve segmento a la situación argentina, en el marco de una presentación mayormente enfocada en la crisis financiera del grupo en Brasil.
Destaco que a principios de junio anunciamos el acuerdo para la desinversión de las operaciones de la Argentina, que refuerza nuestra estrategia de simplificación del portafolio de la compañía. El cierre de esta transacción está previsto para ocurrir en los próximos meses y, una vez concluido, será debidamente comunicado a través de los canales oficiales de la compañía.
Los directivos de Raízen también destacaron una recuperación de la rentabilidad del negocio local en el cuarto trimestre, impulsada por la finalización de un proyecto de maximización de eficiencia en la refinería de Buenos Aires en diciembre. Esta mejora en los márgenes de los últimos dos trimestres compensó parcialmente un primer semestre afectado por la volatilidad de los precios del petróleo y la devaluación cambiaria.
Estrategia de desinversión y reestructuración en Brasil
La desinversión en Argentina es una pieza clave dentro del programa de Raízen para aliviar su compleja situación financiera en Brasil. Gomes precisó que la compañía ha anunciado desinversiones por unos R$12.000 millones (equivalentes a US$2321 millones) a lo largo del año. De ese monto, casi R$5000 millones (US$967 millones) ya ingresaron a caja.
El CEO estimó que “un poquito más de 7 [mil millones de reales] provenientes de la venta de nuestros activos de Argentina deben entrar hasta el final de este año”, lo que se traduce en aproximadamente US$1354 millones, una cifra en línea con los US$1420 millones del acuerdo pactado con Manzano y Mercuria.
El trasfondo de estas operaciones es la reestructuración de pasivos que atraviesa el grupo. Raízen protocolizó a principios de marzo un plan de recuperación extrajudicial que ya logró la adhesión de más del 80% de sus acreedores a principios de junio. Este paso, calificado como “un marco relevante” por la compañía, busca una solución consensuada. Ahora, resta la homologación judicial del plan, la cual la empresa espera que se produzca antes de septiembre.
Gomes describió el año cosecha 2025/26 como uno de los más desafiantes en la historia reciente de la compañía, marcado por un escenario geopolítico inestable, condiciones climáticas adversas, volatilidad de commodities y tasas de interés elevadas. En este contexto, el plan de transformación se concentró en simplificar el portafolio —que incluyó la salida del negocio de generación eléctrica— y en reforzar la disciplina de costos, logrando más de R$1000 millones (unos US$193 millones) en reducciones recurrentes de gastos operativos y una caída del 28% en el Capex.
Impacto en el mercado local
Para la Argentina, la concreción de esta venta confirma lo que ya se anticipaba: Manzano y Mercuria, socios previos en Phoenix Global Resources, se harán cargo de uno de los mayores entramados de combustibles líquidos del país. Esta adquisición representa aproximadamente el 19% del mercado de despacho.
La marca Shell, sin embargo, seguirá presente en las estaciones de servicio bajo un acuerdo de licencia con el nuevo operador local. Raízen no brindó precisiones sobre la fecha exacta de cierre ni sobre eventuales condiciones regulatorias pendientes, remitiendo esa información a un futuro comunicado oficial.

