Caso Auradou y Jegou: la Suprema Corte de Mendoza revisa la absolución de los rugbiers franceses
MENDOZA.- La Suprema Corte de Justicia de Mendoza inició este miércoles el tratamiento de la apelación presentada por la querella en el caso de los rugbiers franceses Hugo Auradou y Oscar Jegou, absueltos a fines de 2024 de una denuncia por abuso sexual. La decisión del máximo tribunal mendocino podría reabrir la investigación contra los deportistas, quienes regresaron a Francia hace un año y medio.
Los dos jugadores del seleccionado francés habían sido denunciados en agosto de 2024 por una mujer mendocina, de 40 años, por un presunto abuso sexual ocurrido en un hotel céntrico de la capital provincial, tras un partido contra Los Pumas. Aunque la Justicia local los sobreseyó, la querella no se dio por vencida y llevó el caso a la instancia superior.
Audiencia clave en el Palacio de Justicia
La audiencia convocada por la Suprema Corte se desarrolló este miércoles, desde las 9, en la Sala 32 del tercer piso del Palacio de Justicia. La instancia tuvo modalidad mixta, con participación virtual y presencial de las partes. Estuvo presidida por Dalmiro Garay Cueli, presidente de la Corte, junto con sus pares José Valerio y Norma Llatser, quienes escucharon los argumentos expuestos.
Según explicaron fuentes de la Justicia mendocina a LA NACIÓN, «la Corte responde a la apelación de la querella, generando una audiencia para escuchar a las partes. No hay plazos establecidos para la definición. Por eso, a partir de esta instancia se determinará si se habilita la producción de nueva prueba, que seguramente solicitará la querella. Puede decidirse la reapertura de la causa o bien el cierre definitivo».
La absolución de Auradou y Jegou fue dictada por la jueza penal Eleonora Arenas, a solicitud de la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual, que coincidió con la defensa en que no se pudo probar el delito de abuso sexual y no existían elementos suficientes para mantener la acusación.
La postura de la querella y la denunciante
La abogada de la denunciante, Natacha Romano, fue quien apeló la decisión judicial y reclamó una definición por parte del máximo tribunal. Romano sostiene que hubo un «proceso pericial irregular» y busca que se revoque el sobreseimiento, poniendo el foco en la «falta de perspectiva de género y de criterio en la valoración de las pruebas».
«Queremos que se imparta justicia porque hubo un proceso pericial irregular. Buscamos que se revoque el sobreseimiento y se ordene toda la situación», expresó la letrada Romano.
En contacto con LA NACIÓN, la denunciante manifestó su esperanza en la Justicia:
«Dios quiera que la Corte, y quien la preside, el juez Garay, imparta justicia y revoque el falaz sobreseimiento. No es un caso, es mi vida y no me van a callar».
La mujer insiste en que se sintió abandonada por la Justicia provincial, que fue presionada y tratada como una delincuente, lo que impactó en su salud. Además, sobre un polémico audio que se viralizó en su momento, donde decía haber disfrutado la madrugada con los jugadores, asegura que en otras grabaciones le contó a otra allegada que había sido abusada sexualmente por ambos deportistas.
Por su parte, los peritajes psicológicos determinaron que la denunciante «presentaba un relato lineal y estructurado», con detalles que «no se articulan en forma coherente», bajo un hilo conductor «laxo y disperso». La defensa de los rugbiers, en tanto, reitera que no existió delito sexual y que las relaciones fueron consentidas y sin violencia.

