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Interna peronista: la pelea Kicillof-Cristina tensa la Legislatura bonaerense, pero no toca el Gabinete

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La escalada de la interna en el peronismo bonaerense, que enfrenta al sector alineado con Cristina Kirchner y a los leales a Axel Kicillof, genera una profunda tensión en la Legislatura provincial, especialmente en el Senado. Sin embargo, este conflicto no se ha trasladado, hasta el momento, al Gabinete del gobernador de Buenos Aires, donde los ministros y funcionarios identificados con el cristinismo continúan en sus puestos a pesar de las críticas públicas de sus referentes políticos al mandatario provincial.

Las recientes intervenciones de Máximo Kirchner han sido señaladas desde el kicillofismo como un «punto de quiebre». El 20 de junio, durante un acto por la libertad de Cristina Kirchner, el hijo de la expresidenta reprochó a quienes «todos los días hablan de la unidad, pero ni siquiera son capaces de ir a verla a San José 1111», en una clara alusión a Kicillof. No obstante, tanto desde el entorno del gobernador como desde La Cámpora, se insiste en que esta disputa no impacta en la gestión provincial, un Gabinete que se reparte entre leales a Kicillof, a Cristina Kirchner y a Sergio Massa.

«En la gestión, no hay ningún problema», aseguró un dirigente de confianza del mandatario provincial a LA NACION. Esta postura es compartida por fuentes del Gabinete identificadas con la expresidenta, quienes indicaron que, si bien «las tensiones internas se mantuvieron desde el inicio de la gestión, no hubo consecuencias en las cuestiones estructurales». Desde el camporismo inserto en el gobierno de Kicillof confirmaron que no se ha evaluado la salida de funcionarios, a pesar del creciente enfrentamiento.

A diferencia de lo ocurrido en septiembre de 2021, cuando diez ministros y altos funcionarios cercanos a Cristina Kirchner presentaron sus renuncias al entonces presidente Alberto Fernández, la situación actual muestra un escenario distinto. Para respaldar la afirmación de que la interna no afecta la gestión, desde el cristinismo se ejemplifica con ministerios clave como Salud y Justicia, a cargo de Nicolás Kreplak y Juan Martín Mena, respectivamente. En la cartera sanitaria, se destaca la convivencia de militantes del Movimiento Derecho al Futuro (espacio de Kicillof) y de La Cámpora en direcciones de regiones sanitarias y hospitales. En el ámbito judicial, se resaltó el avance en 412 pliegos, una cuestión que estaba «trabada» y que lleva la firma de Kicillof, así como la colaboración en actos de escrituras y derechos humanos.

La Legislatura, un campo de batalla

La crudeza de la interna peronista se manifiesta con mayor intensidad en los municipios y en la Legislatura bonaerense. Un claro ejemplo es La Matanza, el distrito más poblado de la provincia. Allí, el intendente Fernando Espinoza, alineado con Kicillof, se enfrenta a La Cámpora, cuyo referente local es Facundo Tignanelli, jefe del bloque peronista en la Cámara de Diputados provincial. Miguel Saredi, secretario de Planificación Operativa de Espinoza, advirtió en Radio Belgrano que «si siguen así, estos muchachos [por La Cámpora] pueden lograr algo histórico: que al peronismo se le complique la elección en La Matanza». Saredi criticó la constante crítica a Espinoza y a Verónica Magario, vicegobernadora y titular del Senado.

En la Legislatura, la situación es aún más compleja. El 24 de junio, el Senado bonaerense celebró su primera sesión ordinaria del año, rompiendo un largo período de inactividad provocado por las desavenencias internas. La distribución de comisiones entre las facciones enfrentadas generó dificultades para Magario, quien tuvo que emitir dos resoluciones para conformar a los distintos actores del peronismo. La sesión profundizó los enfrentamientos, con un duelo dialéctico entre Sergio Berni, jefe del bloque peronista, y Magario, que incluyó el corte de micrófono a Berni. Este episodio dejó en suspenso la posibilidad de nuevas sesiones.

Con el receso invernal de la Legislatura en las dos últimas semanas de julio, las perspectivas de sesionar antes de agosto son escasas. Un senador peronista consultado por LA NACION afirmó que hay «muchas» chances de que el bloque se rompa en el Senado provincial, mientras que un legislador opositor consideró que «hasta septiembre no se va a sesionar, salvo que haya algo extraordinario con el tema de las elecciones, como la boleta única [de papel]».

En contraste, la Cámara de Diputados provincial muestra una interna más «morigerada». El cuerpo ha tenido dos sesiones ordinarias en el año y podría celebrar una tercera el 16 de julio. Un diputado provincial del peronismo destacó la cohesión de su bloque: «En Diputados, cuando la oposición juntó el quorum por IOMA, bajamos los 39 del bloque de Fuerza Patria y evitamos que tuvieran los dos tercios para tratar el tema». Una fuente legislativa alineada con Cristina Kirchner remarcó: «Nosotros jamás rompimos un bloque».

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