Interna peronista: la «pelea» por el capital político de Cristina Kirchner y el «protocolo» de Kicillof
La interna del peronismo se recalienta, relegando las críticas al Gobierno de Javier Milei y la construcción de una propuesta electoral. El aniversario de la confirmación de la condena y el inicio de la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner encendió la mecha, con un cruce central entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof.
El reciente discurso del jefe de La Cámpora en Parque Lezama, dedicado en buena medida al gobernador bonaerense sin mencionarlo explícitamente, fue el detonante. Máximo Kirchner reprochó a Kicillof por no visitar a la expresidenta desde octubre y postuló a su madre en lugar de “candidatos por default”, una clara estocada al mandatario provincial.
El «protocolo de respuesta» de Kicillof y las acusaciones cruzadas
Ante la escalada, Axel Kicillof dispuso un “protocolo de respuesta” que fue expresado por Carlos Bianco y otros funcionarios. “Lo que pasó en Parque Lezama abre otra etapa. Para ellos el enemigo es Axel y Milei no existe, cuando está destruyendo todo. Una cosa es la inocencia de Cristina, otra pretender que nos metamos en el barro. Nosotros trabajamos para construir una alternativa para gobernar el país”, transmitió un integrante del Gabinete bonaerense. Además, se aclaró: “Con Cristina no hay problema para hablar pero no en condiciones de sumisión sino en un pie de igualdad”.
Desde ambos campamentos, aunque cada uno responsabiliza al otro por el conflicto, se reconoce una dinámica preocupante. Las tensiones se replican en la Legislatura, con cruces entre Verónica Magario y los senadores kirchneristas Sergio Berni y Mario Ishii, y acusaciones por redes sociales entre Juan Manuel Abal Medina, Facundo Tignanelli y Emmanuel Santalla.
“Hay sectores del peronismo más preocupados por criticar a los compañeros que por criticar a Milei, que es el verdadero adversario y quien está destruyendo al país”.
— Carlos Bianco en Radio con Vos
La disputa por el «capital político» y las exigencias a Kicillof
Desde el entorno de la expresidenta justifican la confrontación en la necesidad de exponer la “ingratitud” y “traición” de Kicillof. Argumentan que el objetivo es marcarle la cancha de cara al proceso electoral. “Quiere quedarse con todo el capital político de Cristina, pero sin Cristina. La base del electorado es casi la misma. Nosotros le estamos mostrado que sin ella no va a poder”, advirtió un dirigente cercano a Máximo Kirchner.
Sergio Berni blanqueó las exigencias al gobernador en Urbana Play: “Nos encantaría que Kicillof sea candidato, sigo sosteniendo sus bondades políticas, pero no en estas condiciones. Por ahora toda la construcción política la está haciendo a base de la izquierda, el progresismo y todo ese albertismo residual”. Berni agregó: “Todo este problema se arma porque nadie conduce nada. Quien tiene que abrir los brazos y conducir es aquel que asuma la responsabilidad de ser candidato a presidente. Queremos un candidato que no reniegue de sus orígenes. El país necesita hombres con coraje y sin especulaciones”.
Cerca de Kicillof aducen que la distancia con Cristina Kirchner se profundizó tras una reunión en octubre y que luego “no hubo disposición” para una conversación. “En la calle no nos preguntan por qué Axel no va a ver a Cristina, nos piden por mejoras en las condiciones de vida y que hay que ganarle a Milei”, remarcaron en La Plata.
Del otro lado, rechazan estos argumentos y reiteran la “ingratitud” del gobernador. “Cuando él no la apoyó para presidir el PJ quedó claro que no era contra Máximo sino contra ella, y eso contribuyó a la situación de debilidad antes de que la metieran presa”, pasaron factura desde el kirchnerismo. A pesar de todo, ambos bandos reconocen que el costo de un quiebre que favorezca la continuidad de Milei sería demasiado alto, sumando el desafío de persuadir al electorado de que, a diferencia del último gobierno del Frente de Todos, esta vez la unidad será efectiva.

