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Boqueteros: quién es quién en la banda desarticulada que planeaba asaltar bancos en Morón y Baradero

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Lo que comenzó con un correo electrónico anónimo el 19 de mayo culminó con la desarticulación de una de las organizaciones criminales más sofisticadas de los últimos años. La banda, conocida como “La banda de los boqueteros”, tenía como objetivo vaciar el tesoro del Banco Nación de Morón y el del Banco Provincia de Baradero. Lejos de ser un grupo improvisado, contaba con una estructura jerárquica, roles técnicos definidos y un líder con un pasado que explica su conocimiento del terreno.

El operativo, que demandó una vigilancia de tres semanas con drones y seguimientos por cámaras de seguridad y Telepase, culminó este fin de semana con 12 detenidos y el secuestro de una vasta infraestructura delictiva. La Justicia ahora busca determinar si la organización contaba con información interna de empleados bancarios de las sucursales elegidas como blanco.

El engranaje delictivo: piezas clave de la banda

La investigación permitió identificar a los integrantes de este complejo engranaje criminal, desmantelado en las calles de Baradero.

El cerebro: un excomisario de la PFA

En la cima de la organización criminal se encontraba C. D. Maidana, de 59 años, un excomisario de la Policía Federal Argentina exonerado en 1995. Con un frondoso prontuario por ataques a bancos, Maidana coordinaba la logística desde su quinta en Paso del Rey, Moreno. Se movía con una Volkswagen Amarok blanca y cargaba una pistola Taurus 9 milímetros, robada durante una “entradera” en Adrogué. Al momento de su detención, estaba acompañado por K. D. G. G., una mujer de nacionalidad paraguaya de 26 años, quien también quedó a disposición de la justicia.

El uruguayo: un “artesano del boquete”

Para perforar las bóvedas, la organización contrató a un especialista: W. A. P., conocido como “El Uruguayo”. De 63 años, este hombre es considerado un “artesano del boquete” con antecedentes específicos por túneles realizados en Junín. Su función era el diseño técnico de las perforaciones tácticas que permitirían ingresar a los bancos desde locales linderos, como una zapatería en Morón o una casa particular en Baradero.

El hacker: el especialista en sistemas antisísmicos

La banda también contaba con un especialista informático o “hacker”, cuya misión era vulnerar los sistemas antisísmicos de los bancos. Este técnico llegó a realizar pruebas de campo el 17 de mayo, golpeando paredes con macetas de cemento desde el patio de un inmueble lindero para verificar que las alarmas, previamente manipuladas, no se activaran.

El proveedor: la logística del robo

El rol de proveedor recaía en D. P. Q. (Diego), de 33 años y residente en Lomas de Zamora. Identificado como el hombre de extrema confianza de Maidana, Diego era el encargado de proveer desde discos de corte y rotopercutoras hasta las 100 bolsas de arpillera destinadas a retirar los escombros sin levantar sospechas.

El “grupo de corte”: la mano de obra

El despliegue final en Baradero reveló la cantidad total de delincuentes involucrados. En un furgón Fiat Iveco, las fuerzas de seguridad interceptaron a siete hombres que funcionaban como la mano de obra de corte y excavación. Entre ellos se encontraban sujetos de entre 27 y 65 años (I. A. C., C. R. R., P. C. D. L. S., C. C. A. R., P. A. Y. y H. E. C.), quienes cargaban con un arsenal de herramientas de demolición: amoladoras, gatos hidráulicos, escaleras y hasta una cámara con sonda endoscópica para explorar conductos internos.

La investigación y los objetivos

La causa se inició el 19 de mayo a partir de una denuncia anónima recibida por la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado. La advertencia detallaba los movimientos de una banda con antecedentes que preparaba asaltos de gran magnitud contra una sucursal del Banco Nación en Morón y una del Banco Provincia en Baradero.

Según la investigación, el principal objetivo era la sucursal del Banco Nación ubicada sobre la avenida Rivadavia al 18.059, en Morón. El plan consistía en acceder a las bóvedas y cajas de seguridad a través de boquetes realizados desde inmuebles linderos, entre ellos un antiguo local comercial y un estacionamiento que les garantizaba vías alternativas de escape.

En paralelo, la organización también había puesto la mira sobre la sucursal del Banco Provincia de Baradero, situada sobre la calle Laprida al 1000. Los investigadores detectaron que los sospechosos habían identificado una propiedad lindera cuyo patio conectaba con sectores sensibles de la entidad bancaria.

El botín secuestrado incluye 16 celulares, dos pistolas calibre 9 milímetros (una de ellas con pedido de secuestro por un robo bajo la modalidad entradera ocurrido en mayo pasado), 25 cartuchos y una cámara con sonda endoscópica utilizada para inspeccionar estructuras.

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