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Aluvión Albiceleste en Miami: la Selección define su pase a octavos con récord de hinchas y reventa

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MIAMI (enviado especial).- La fiebre mundialista de la Selección Argentina se traslada a Miami, donde el equipo que dirige Lionel Scaloni definirá el viernes su pase a los octavos de final del Mundial 2026 frente a la sorpresa Cabo Verde. Tras disputar sus primeros dos encuentros de la fase de grupos en Texas, la ciudad del sur de Florida se ha convertido en un epicentro de hinchas, con vuelos sobrevendidos, entradas a precios exorbitantes y un despliegue de seguridad sin precedentes.

El aeropuerto de Dallas-Fort Worth ya mostraba el domingo un anticipo de lo que se vive en Miami: un verdadero «Aeroparque» con argentinos por doquier, ataviados con la camiseta albiceleste y con destino a las ciudades costeras. La comunidad argentina en Miami, que asciende a unos 80.000 residentes según el último censo, y que trepa a 200.000 al incluir a quienes poseen doble nacionalidad o son indocumentados, se prepara para recibir un aluvión de compatriotas. A ellos se suman los que viven parte del año en Florida y los que viajan especialmente para alentar a la Selección.

Furor por la Scaloneta: vuelos agotados y precios disparados

Las autoridades calculan que cerca de 30.000 argentinos se movilizaron para los tres primeros partidos de la fase de grupos en Kansas City y Dallas, cifra que se espera aumente significativamente este fin de semana. «Esto es como Pinamar en verano, entre la población estable y los que están llegando estos días», resume un residente argentino de Key Biscayne.

El interés por viajar se disparó tras la clasificación y la confirmación de Miami como sede. Aerolíneas Argentinas programó ocho vuelos directos adicionales desde Ezeiza a Miami entre el martes y el jueves, con los pocos asientos disponibles vendiéndose a 2.000 dólares solo ida. Paula Cristi, Gerente General de Despegar para Argentina y Uruguay, confirmó a LA NACION que las búsquedas hacia Miami se incrementaron un 300% tras la noticia. «Cada avance de la selección genera una respuesta inmediata en el interés por viajar. Es un fenómeno que ya habíamos observado durante Qatar y que vuelve a repetirse», agregó Cristi.

Un paquete para el partido, incluyendo vuelo con escala y siete noches de alojamiento, ronda los 2.000 dólares, sin contar el costo de las entradas, que representa un capítulo aparte.

Entradas: un lujo para pocos y fuerte operativo de seguridad

El Mundial 2026 ya batió récords de asistencia, con 4,6 millones de espectadores en los primeros 72 partidos. El magnetismo de Lionel Messi ha disparado la demanda de tickets, con precios que alcanzan cifras exorbitantes. La FIFA estrenó un sistema de reventa legal en Estados Unidos, y en la página oficial, así como en grupos de WhatsApp, las entradas para una platea para el partido del viernes oscilan entre 3.000 y 5.000 dólares, llegando hasta los 13.000 dólares para el estadio con capacidad para 65.000 espectadores.

El partido contra Cabo Verde se ubica entre los cinco más solicitados del torneo. Los argentinos figuran séptimos entre los países que más entradas compraron, detrás de Estados Unidos, Canadá, México, Inglaterra, Alemania, Colombia y Brasil.

Ante la experiencia de la final de la Copa América 2024, jugada en Miami, donde miles de hinchas colombianos se colaron al Hard Rock Stadium, las autoridades del condado de Miami-Dade, junto a la policía local, diseñaron un fuerte dispositivo de seguridad con tres anillos para evitar el acceso de personas sin entrada. La cancillería argentina, la embajada en Washington y el consulado local también organizaron un operativo para asistir a los miles de hinchas. A pesar de los esfuerzos, en el partido del sábado entre Colombia y Portugal, se repitieron imágenes de hinchas ingresando de forma irregular al estadio.

Banderazos y la “Pequeña Argentina” de North Miami

El ritual de los banderazos argentinos se ha extendido. Para este jueves, se convocaron dos banderazos en la zona de North Beach, uno en un parque de la calle 85 y Collins, y otro en la 73 y Collins, frente a Manolo, el icónico restaurante argentino que se ha convertido en punto de reunión de los fanáticos. Estas celebraciones masivas ya sorprendieron a Estados Unidos en eventos anteriores y se repitieron en Kansas City y Dallas durante esta Copa del Mundo.

El corredor entre la avenida Collins y las calles 68 y 85 en North Miami es conocido como “Little Argentina”, un sector con una gran variedad de comercios y locales gastronómicos que emula cualquier barrio de Buenos Aires. Las camisetas de la Selección y del Inter Miami con el dorsal 10 de Messi son omnipresentes, y el mate y el acento argentino se escuchan con facilidad en las playas de Sunny Isles y Hallandale, así como en los shoppings.

El perfil del argentino en Miami se mantiene: predominan familias que buscan sol y playa, combinando con los parques temáticos de Florida. Entre los residentes, se destaca un perfil socioeconómico medio y medio alto, profesionales y con papeles. La llegada de jóvenes en busca de un año sabático o dólares ha disminuido debido a las restricciones migratorias y la devaluación del peso argentino. El buen clima de negocios entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump también es un factor destacado por la comunidad.

La revolución de Messi en el Inter Miami, equipo que estrenó estadio en abril, ya está normalizada en una ciudad donde casi 7 de cada 10 habitantes son de origen latino, con cubanos, colombianos y venezolanos como comunidades más numerosas.

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