Sociedad

Laura Favaloro, la sucesora de un legado: «Lo importante no es llevar un apellido, sino estar a la altura de sus valores»

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Llevar el apellido Favaloro y vestir un guardapolvo blanco es una carga simbólica imposible de ignorar. Para Laura Favaloro, cardióloga y sobrina nieta del célebre médico, esta realidad se traduce en la responsabilidad de proteger un legado que encarna honestidad, sencillez y solidaridad. Desde la Fundación Favaloro, la institución que cofundó su tío abuelo y que hoy se erige como uno de los hospitales universitarios más prestigiosos del país, Laura comparte recuerdos de su infancia, analiza el impacto del estrés en la salud y desmitifica la relación entre el vino tinto y el corazón.

En un diálogo que entrelaza lo personal y lo profesional, la doctora Favaloro rescata la figura de René no solo como un prócer de la medicina, sino como un «abuelo» afectuoso y presente. Rememora su oficina, donde una banderita argentina hecha por ella misma con papel y sorbetes fue conservada por años, y las «escenas de amor» que se daban en la calle cuando la gente se acercaba para agradecerle y abrazarlo.

La vocación y el impacto de una pérdida

La vocación médica no fue una imposición familiar, sino un camino que Laura Favaloro descubrió con el tiempo. Aunque desde adolescente acompañaba a su padre, Roberto Favaloro, a la Fundación y se fascinaba con las cirugías, el sacrificio inherente a la profesión la hacía dudar. Sin embargo, el deseo de ayudar a los pacientes y aliviar su dolor fue más fuerte.

Cuando decidió estudiar medicina, fue René Favaloro quien la alentó, regalándole un corazón de acrílico con sus arterias y la técnica de bypass, un tesoro que aún conserva. Tenía solo 18 años cuando ocurrió la trágica muerte de su tío abuelo, un suceso que generó una «conmoción y un dolor enorme» no solo en su familia, sino en toda la sociedad argentina. A pesar del impacto, Laura nunca consideró alejarse de la medicina, aferrándose a las enseñanzas y valores de René: la honestidad, la ética, el compromiso con los pacientes y el trabajo por el bien común.

Lo importante no es llevar un apellido, sino estar a la altura de los valores que representa.

Laura Favaloro subraya que, más allá del prestigio profesional, su tío abuelo era una persona «muy divertida, afectuosa, que disfrutaba enormemente de los encuentros y las cosas simples de la vida». Amaba ir al campo, ver partidos de Gimnasia y Esgrima de La Plata y los atardeceres de La Pampa, donde ejerció como médico rural durante 12 años. Hoy, ella convive con sus múltiples roles de médica e integrante de la Fundación con «orgullo y mucha responsabilidad», buscando garantizar la excelencia en asistencia, docencia e investigación, siempre con el paciente en el centro.

Salud cardiovascular y el mito del vino tinto

La cardióloga también aborda la preocupación de René Favaloro por el acceso a la salud y las desigualdades. En la actualidad, Laura destaca el «enorme» impacto del estrés sostenido en la salud cardiovascular, un factor que aumenta la presión arterial, afecta el sueño y favorece hábitos poco saludables, contribuyendo al desarrollo de enfermedades cardíacas, que siguen siendo las más frecuentes en Argentina y el mundo.

Frente a una sociedad «acelerada, ansiosa y exigente», la prevención se vuelve crucial. La doctora Favaloro enfatiza la importancia de hábitos simples y sostenibles: actividad física diaria, alimentación equilibrada, buen descanso, evitar el tabaco, controlar factores de riesgo y mantener vínculos afectivos saludables. Respecto al consumo de alcohol, desmiente el mito de que una copa de vino tinto sea necesariamente buena para el corazón, aclarando que la evidencia científica actual es «mucho más prudente» y no recomienda comenzar a consumir alcohol por un supuesto beneficio cardiovascular, aunque la moderación sea clave para quienes ya lo hacen.

Si pudiera hablar hoy con su tío, Laura Favaloro le diría gracias y le contaría que la Fundación y la Universidad Favaloro «siguen de pie, creciendo y trabajando todos los días por los pacientes, formando profesionales e impulsando la investigación», inspirados por los valores que él defendió toda su vida.

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