Semana clave para Javier Milei: de la «cumbre brasileña» a la reunión del Mercosur
Luego de un fin de semana marcado por la salida del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la designación de Diego Santilli en su lugar, el presidente Javier Milei se prepara para una intensa “semana brasileña” que incluirá encuentros diplomáticos de alto perfil y discusiones económicas cruciales.
Esta noche, el mandatario participará en un evento de la Israel Allies Foundation, una organización creada por legisladores estadounidenses de origen cristiano que promueve el apoyo al Estado de Israel. En este marco, coincidirá con Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro y figura clave en la oposición al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La agenda de Milei prevé también una reunión a solas con Flavio Bolsonaro, lo que representa un renovado respaldo a la postulación de la derecha brasileña para las próximas elecciones, con el objetivo de “pintar el continente con gobiernos liberales” tras recientes triunfos de esta corriente en Chile y Bolivia, y proyecciones favorables en Colombia y Perú.
El cruce con Lula y la agenda del Mercosur
Las circunstancias, o no tanto, llevarán a que al día siguiente, el Presidente se encuentre con el propio Lula da Silva en el marco de la reunión semestral de presidentes del Mercosur, que se realizará en Asunción del Paraguay. En esta cumbre, los mandatarios del bloque discutirán el avance del reciente acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
No se descarta que Lula plantee sus inquietudes respecto al acuerdo entre Argentina y el Tratado Transpacífico, anunciado por la Cancillería argentina sin previo aviso a sus pares regionales. Desde la Cancillería brasileña, si bien matizaron que “no va a pasar a mayores”, reconocieron el interés en conocer “detalles” del acuerdo y si este podría entrar en colisión con el Arancel Externo Común (AEC) que rige el intercambio comercial en el Mercosur. En Itamaraty también esperan precisiones sobre el tratado comercial y de inversiones firmado por Argentina con Estados Unidos, ya en marcha en rubros como la carne.
Milei y Lula da Silva mantienen diferencias en otros temas, como la reincorporación de Venezuela al bloque regional, impulsada por el presidente brasileño, mientras el Gobierno argentino prefiere esperar a conocer el destino del gobierno chavista. Tras su paso por Brasil, Milei partirá el viernes hacia Estados Unidos para participar en las ceremonias de independencia de la potencia mundial.
Otros movimientos políticos: de De la Sota a Michetti
“No va a pasar a mayores”, matizaron desde la Cancillería brasileña, aunque reconocieron que es de su interés conocer “detalles” de ese acuerdo, y si entra o no en colisión con el Arancel Externo Común (AEC) que rige el intercambio comercial desde el Mercosur.
En otro orden de cosas, la diputada nacional Natalia de la Sota, hija del fallecido José Manuel de la Sota, ha intensificado su perfil nacional. Tras crear su fuerza política “Defendamos Córdoba” y renovar su banca, en los últimos dos meses visitó Mendoza, Rosario (con Caren Tepp), Resistencia (con Aldo Leiva), La Matanza, Lomas de Zamora y se reunió con el porteño Leandro Santoro. Además, el ministro de Economía de Brasil, Fernando Haddad, le dedicó 90 minutos en San Pablo para discutir política industrial y educación. Cerca de la diputada, acompañada por la abogada Marta Lastra, su marido Bernardo Knipscheer y Alejandro “Topo” Rodríguez, afirman que “camina sin ataduras ni jefaturas. Nunca fue K y siempre se plantó como una fuerte opositora a Milei. No la están viendo venir”.
Por su parte, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, inició un “operativo seducción” con aliados progresistas. Invitado por Mónica Fein a los festejos por los 130 años del Partido Socialista, Bianco participó de un panel con Esteban Paulón (PS), Danya Tavella (UCR) y Maximiliano Ferraro (CC-ARI). Allí, el funcionario bonaerense, mano derecha de Axel Kicillof, dejó abierta la posibilidad de una amplia alianza opositora para 2027, al expresar: “Si vamos solos desde el peronismo, no nos va a alcanzar. ¿Y con quién vamos a ampliar si no es con referentes del campo popular?”.
En la Casa Rosada, Adrián Ravier, el flamante vocero presidencial, comenzó su tarea con un “tour” de la mano del asesor presidencial Santiago Caputo. Antes de su primera declaración ante la prensa, Ravier recorrió la sala de conferencias del segundo piso, donde solía presentarse Manuel Adorni, y la del salón Islas Malvinas. Se destaca el buen vínculo entre Ravier y Caputo, reconocido por las llamadas “Fuerzas del Cielo”.
Finalmente, el regreso de Mauricio Macri al país trajo consigo la reaparición pública de Gabriela Michetti, su vicepresidenta durante la gestión de Cambiemos. Michetti participó en actividades del PRO en Mar del Plata, donde Macri busca reconstruir el partido de cara al próximo año electoral. La exvicepresidenta también estuvo días atrás en Mendoza, en el marco de la gira de Macri titulada “Próximo paso”. Este movimiento se da en un contexto donde “la renuncia de (Esteban) Bullrich pegó fuerte, y Mauricio necesita mostrar que el viejo Pro está encolumnado”, según participantes del encuentro. En Mar del Plata estuvieron presentes el senador bonaerense Guillermo Montenegro, el diputado nacional Fernando de Andreis y la exgobernadora María Eugenia Vidal.

