Reforma de Gabinete: Santilli asume en la Jefatura para «salvar» la reelección de Milei y Macri
Diego Santilli asumirá la Jefatura de Gabinete de Ministros en reemplazo de Manuel Adorni, en una jugada estratégica del oficialismo que busca consolidar la alianza con el PRO de cara a la reelección de Javier Milei en 2027. La designación, oficializada por el Presidente este domingo, se produce en un contexto de negociaciones y reacomodamiento de fuerzas políticas.
La salida de Adorni, que se venía gestando desde hace semanas, es interpretada como el primer paso de una estrategia para unificar a La Libertad Avanza (LLA) y el PRO. “Voy a trabajar para que un presidente no peronista pueda reelegir”, afirmó Santilli el domingo, tras reunirse con Milei. Su rol será fundamental para soldar la relación entre ambos espacios, especialmente en la provincia de Buenos Aires, un distrito clave para cualquier aspiración presidencial.
El rol de Santilli y el «abrazo del oso» al macrismo
Santilli, quien aún mantiene su afiliación y un puesto en la mesa nacional de conducción del PRO, es visto como el nexo más sólido entre el Gobierno y el partido fundado por Mauricio Macri. Su llegada al Gabinete busca fusionar el destino político de Milei, Santilli y Macri, obligándolos a “tirar todos para el mismo lado” con miras a las próximas elecciones. La provincia de Buenos Aires es un objetivo prioritario; sin una unidad sólida entre LLA y el PRO, la posibilidad de perder este distrito podría impactar directamente en la candidatura de Milei.
La jefatura de Gabinete, si bien constitucionalmente administra el país, en este gobierno ha visto su poder real concentrado en otras figuras. Se señala a Luis Caputo como el verdadero jefe de Gabinete en la sombra, ejecutando proyectos dogmáticos con el auxilio de abogados y economistas de estudios privados. En este esquema, la misión de Santilli durante el próximo año no sería tanto la construcción de una jefatura de Gabinete tradicional, sino la consolidación de su propia candidatura a gobernador de Buenos Aires y la reinstalación de las relaciones con el electorado del PRO, donde Macri sigue siendo un referente clave.
Macri, el PRO y el precio de la adhesión
La designación de Santilli también se lee como una respuesta a las señales de Mauricio Macri, quien ha buscado levantar el precio de la adhesión de su partido al Gobierno. La reciente cumbre del PRO en Mar del Plata, que reunió a figuras históricas como Gabriela Michetti, Cristian Ritondo, María Eugenia Vidal y Guillermo Montenegro, fue una demostración de fuerza y territorialidad. Macri coquetea con la posibilidad de una candidatura presidencial, lo que le permite negociar su apoyo y el de su partido con el oficialismo.
Santilli, a quien se describe como un “criptomacrista” dentro del Gobierno, tendrá la tarea de facilitar las cosas a sus correligionarios del PRO, manteniendo viva la relación y asegurando el apoyo de esa fuerza. Su experiencia como constructor del PRO junto a Macri y figuras como Horacio Rodríguez Larreta, desde la toma del poder en la Ciudad de Buenos Aires en 2007, lo posiciona como un candidato natural para la gobernación bonaerense o incluso la Jefatura de Gobierno porteña en 2027, según las necesidades de la alianza.
La salida de Adorni y el poder real del Gobierno
La remoción de Adorni estaba decidida desde hace tiempo, aunque la ejecución fue percibida con cierta torpeza. El Gobierno buscó un despido sin mayores costos, pero la situación se agravó con la escasa aprobación del proyecto del Súper RIGI en Diputados y la interpelación a Adorni en el Congreso. El exvocero, considerado un funcionario intrascendente y sin funciones reales, se convirtió en un blanco fácil para la oposición.
Se especula que el Gobierno utilizó la figura de Adorni para desviar la atención, mientras el poder real se concentra en otras esferas. Se menciona a Luis Caputo como el centro de las decisiones administrativas, auxiliado por figuras como Federico Sturzenegger, quien ejerce una vocería a pedido. La administración de Milei parece emular modelos del pasado, donde el poder de decisión recae en figuras que no ocupan cargos formales de alto perfil. Ignacio Devitt, enlace del Ejecutivo con el Congreso, quien había anticipado la salida de Adorni, asumirá como viceministro del Interior, secundando a Santilli en su doble función de jefe de Gabinete y ministro.
La salida de Adorni importa no por lo que cierra sino por lo que abre. Es el primer paso de la estrategia del oficialismo para intentar una reelección de Javier Milei. “Voy a trabajar para que un presidente no peronista pueda reelegir”, dijo Diego Santilli en la tarde del domingo.
La demora en la decisión y el anuncio final de Santilli como reemplazo cierran un capítulo de reacomodamiento en el Gabinete, que busca fortalecer la base política del Gobierno de cara a los desafíos electorales futuros.

