Interna opositora: Myriam Bregman rechazó un acuerdo con el peronismo y apuntó contra el ajuste de Milei
La referente del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), Myriam Bregman, descartó de forma categórica cualquier posibilidad de confluir en una alianza política con el Partido Justicialista (PJ). En un escenario marcado por los intentos de sectores del peronismo de tender puentes con la izquierda, la exdiputada nacional aseguró que la experiencia de ese espacio político está «prácticamente agotada» y que una porción significativa del electorado que rechaza al presidente Javier Milei se siente defraudada por la oposición tradicional.
La distancia con el peronismo y la crisis de representación
Bregman fundamentó su rechazo a los llamados de unidad del PJ al definirlos como «discursos para la tribuna». Según su análisis, el principal espacio opositor «no estuvo en la calle» para enfrentar el ajuste económico implementado por la gestión de La Libertad Avanza. La postura de la dirigente cobra especial relevancia tras la difusión del informe de junio de AtlasIntel para Bloomberg, que la ubicó como la segunda dirigente con mejor imagen del país, detrás de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Este posicionamiento despierta el interés del peronismo, que busca evitar la fuga de votos por izquierda.
Al ser consultada sobre las disputas internas dentro del justicialismo y el rol de Cristina Kirchner, Bregman señaló que las diferencias parecen responder a disputas de poder y no a la discusión de programas económicos. Respecto de la situación judicial de la expresidenta, la abogada sostuvo que fue juzgada por un tribunal «completamente parcial», aunque aclaró: «Hubo corrupción durante su gobierno, eso no lo niega ni ella».
Son discursos para la tribuna. Hablan de unidad cuando ni siquiera pueden ponerse de acuerdo entre ellos.
Myriam Bregman
Un programa económico de confrontación
De cara a la construcción de una alternativa política, Bregman defendió un programa de gobierno basado en la confrontación directa con los factores del poder económico. Entre sus propuestas concretas, planteó la intervención estatal ante crisis industriales, ejemplificando con el caso de la fábrica de neumáticos Fate. Según la dirigente, el gobernador bonaerense Axel Kicillof debería declarar la empresa de utilidad pública para evitar los despidos. Asimismo, ratificó la necesidad de derogar las reformas a la Ley de Glaciares y revisar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
En el plano electoral, la referente del FIT-U no descartó una futura postulación presidencial, aunque aclaró que será una definición colectiva de las fuerzas que integran la coalición. «No comparto esa idea de que la izquierda tenga un techo fijo», afirmó, destacando el crecimiento electoral del espacio en distritos como la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Jujuy, donde alcanzaron el 25% en algunas de sus localidades.
Críticas a la reforma electoral y la geopolítica
Bregman también apuntó contra los proyectos de reforma electoral impulsados por el oficialismo, que contemplan la eliminación de las PASO y la habilitación de listas colectoras. Para la dirigente, estas medidas buscan «rediseñar el sistema político para perpetuarse en el poder» y legalizar el financiamiento privado de las campañas por parte de corporaciones económicas.
Finalmente, en el plano internacional, la referente de la izquierda reafirmó su postura sobre el conflicto en Medio Oriente. Tomó distancia explícita de la organización Hamás, al señalar que no comparte su política ni sus métodos, pero ratificó su denuncia contra el gobierno de Israel por cometer un «genocidio» en la Franja de Gaza, una caracterización que, según sostuvo, hoy respaldan diversos organismos internacionales.

