Fenómeno teatral en el Abasto: una versión clown de «Bernarda Alba» supera en ocupación a Francella y Moria
En el corazón del Abasto, un fenómeno teatral desafía las lógicas del marketing y la industria. En la calle Humahuaca 3640, el Teatro AIC (Auditorio Inmaculada Concepción) se convirtió en el epicentro de un éxito inesperado: Bernarda (la de la casa), una adaptación clown del clásico de Federico García Lorca, que agota funciones y supera en porcentaje de ocupación a producciones de gran envergadura protagonizadas por figuras como Guillermo Francella o Moria Casán.
La obra, a cargo de la Compañía de Señoras y dirigida por ellas mismas junto a Eleonora Valdez, presenta una propuesta atípica: cinco actrices desconocidas para el gran público, un lenguaje de clown que puede generar prejuicios y la modalidad de «a la gorra» para el valor de la entrada. Sin embargo, este conjunto de factores, lejos de ser un impedimento, atrae a un público heterogéneo que forma largas filas una hora antes del inicio de cada función, incluso doblando por la calle Mario Bravo.
Un éxito que sorprende y lidera estadísticas
Lo que comenzó con una función semanal, rápidamente se amplió a dos (miércoles y sábados a las 20:30 y 20:00, respectivamente) y ya se evalúa sumar una tercera los domingos. La demanda es tal que las reservas para agosto son escasas. Este suceso no pasó desapercibido para la Aadet, la entidad que nuclea a las salas comerciales porteñas, donde Bernarda (la de la casa) ocupa un lugar destacado en sus estadísticas por porcentaje de ocupación, compitiendo con obras como Las cosas maravillosas (con Natalie Pérez) y superando a musicales como Charlie y la fábrica de chocolate y Billy Elliot.
La capacidad de la sala es otro dato llamativo. El Teatro AIC es un auditorio con 620 butacas, aunque para las funciones teatrales se utiliza solo la platea, con 310 localidades. Esta dimensión es inusual para el circuito alternativo, lo que inicialmente generó temor entre los gestores y las propias actrices. Sin embargo, la Compañía de Señoras, tras un exitoso paso por el Espacio Aguirre (una sala de 100 localidades), se atrevió a dar el salto y el público respondió con creces.
La historia detrás del Teatro AIC y la Compañía de Señoras
El gestor detrás de la apertura de este espacio a la comunidad es Alfredo Russo, con una vasta trayectoria en el medio, incluyendo la propiedad del Teatro Santa Fe en Mar del Plata. Russo, en diálogo con LA NACION, explicó que la sala, parte del colegio religioso Inmaculada Concepción, se utilizaba para actos cerrados y, tras un acuerdo, decidieron abrirla hace un año y medio. Su hija, Macarena Russo, también integrante de la Compañía de Señoras y asistente de dirección y productora general de la obra, fue clave en la programación del AIC, donde también se presentan Discepolín, fanático Arlequín de Daniel Casablanca y Tamorto de Jorge Costa y Roberto Sánchez.
Macarena Russo relata las dificultades iniciales para convencer a actores y directores debido a la gran cantidad de butacas. La Compañía de Señoras, formada específicamente para esta versión de Lorca, ensayó y estrenó la obra en agosto del año pasado en Espacio Aguirre. El éxito las llevó a mudarse al Abasto, con el estreno de su segunda temporada en marzo de este año, agotando todas las funciones desde entonces. “Para nosotros, los del teatro independiente que siempre estamos pidiendo que nos vengan a ver, agotar en una sala tan amplia es algo que no podemos creer”, confiesa Macarena.
Clown, tragedia y un público diverso
La propuesta de Bernarda (la de la casa) articula elementos del clown y el teatro físico para narrar la trágica historia de las mujeres encerradas en la casona de Bernarda Alba. Las diez personajes son interpretados por Eleonora Valdez, Gabriela Biebel, Silvina Chivi García, Julia Muzio y María Pastur. La música en escena está a cargo de Guido Briscioli y Santiago Comin, y las proyecciones de arena son de Alejandro Bustos. El vestuario y escenografía, a cargo de Primavera Amoruso, se elaboró con prendas recicladas y donaciones, en línea con el proyecto de economía circular “Club del Desapego” de Macarena Russo.
Julia Muzio, quien interpreta a Bernarda Alba y Amelia, expresa la felicidad y sorpresa del elenco: “Cuando empezamos a ensayar, sentíamos que había algo potente, pero nunca imaginamos tener una cuadra de cola de gente”. Destaca que la elección del clown permite “remarcar lo absurdo de todo eso, exagerar esa represión y esa atmósfera densa para que sea más digerible la historia y dejar que la tragedia vaya ganando terreno”.
La modalidad «a la gorra», una decisión inicial que generó dudas en Alfredo Russo, resultó ser un acierto. Los espectadores, al finalizar la obra, dejan un promedio de entre 17.000 y 20.000 pesos, una cifra que demuestra la valoración del público por la propuesta artística. Además, el “boca a boca” atrae a un público intergeneracional, desde adultos mayores que recuerdan el clásico hasta adolescentes, muchos de ellos alumnos del Nacional Buenos Aires, donde la obra de Lorca es materia de estudio.

