F-16: la base de Tandil no estaría lista para recibir los aviones antes de fin de año
A la espera del segundo lote de seis aviones caza F-16 que debería arribar antes de fin de año, el Gobierno de Javier Milei ya abonó tres de las cinco cuotas anuales por la compra de las 24 aeronaves supersónicas a Dinamarca. La operación total asciende a 301,2 millones de dólares, de los cuales ya se pagaron aproximadamente 180 millones.
Sin embargo, las miradas se posan en el avance de las obras de infraestructura en la VI Brigada Aérea de Tandil, la unidad de la Fuerza Aérea designada para albergar los cazas de cuarta generación con equipamiento militar provisto por Estados Unidos. Aún no hay certezas de que los trabajos de remodelación, que incluyen una nueva pista central, hangares, y áreas técnicas y de mantenimiento, estén concluidos para la llegada de las aeronaves.
Mientras la base de Tandil no esté en condiciones, los F-16 se destinarán al Área Material Río Cuarto, en Córdoba. El presupuesto 2026 prevé partidas por $20.000 millones para financiar la modernización y actualización tecnológica de la infraestructura en ambas unidades, aunque fuentes castrenses indicaron a LA NACION que la mayor parte de los recursos se destinaron a las obras en Córdoba.
Confidencialidad y avance de las obras
El Gobierno no brinda información sobre el grado de avance de las obras en Tandil ni sobre las operaciones contractuales del Programa F-16, amparado en el secreto militar dispuesto por los decretos 370, 807 y 1073 firmados por Milei en 2024. Este argumento, expresado por el vocero presidencial Manuel Adorni, es utilizado por la Fuerza Aérea para no dar detalles, lo que acrecienta la incertidumbre sobre el estado de los trabajos.
Lo que sí está confirmado es que el segundo lote de seis F-16 llegará a la Argentina antes de fin de año. Sin embargo, no se ha determinado si serán enviados a Tandil o si, como los primeros aviones recibidos en diciembre pasado, se dirigirán al Área Material Río Cuarto. Cabe destacar que los F-16 ya en el país no han volado aún, dado que los pilotos argentinos están realizando su capacitación en Estados Unidos.
Las obras en la VI Brigada Aérea de Tandil, iniciadas hace dos años, comprenden movimiento de suelos, superficies aeroportuarias, readecuación eléctrica, sistemas de frenado en pista, modernización y ampliación de plataformas, y renovación de depósitos. LA NACION pudo saber que, ante la posibilidad de demoras prolongadas, la Fuerza Aérea ya contempla que los F-16 permanezcan en Río Cuarto, incluyendo las aeronaves que arribarán en los próximos meses.
“Si la VI Brigada Aérea no estuviera lista para operar los F-16 de manera segura, no se operaría allí y se está siguiendo el plan de actividades previsto por la Fuerza Aérea, bajo la supervisión de los Estados Unidos”, confiaron fuentes aeronáuticas.
Capacitación de pilotos y el informe oficial
Pilotos y técnicos de la Fuerza Aérea se entrenan actualmente en la Guardia Aérea Nacional de Arizona, con sede en Tucson, Estados Unidos, para familiarizarse con el sistema de armas F-16. Los primeros aviones llegaron a la Argentina en diciembre de 2024, pilotados por oficiales de la Real Fuerza Aérea de Dinamarca, y se espera que antes de fin de año los pilotos argentinos puedan realizar su “vuelo de bautismo” en el país.
En su informe al Congreso, respondiendo a la pregunta 1929 de diputados nacionales, el Gobierno explicó que “actualmente se han realizado los pagos correspondientes al año 2024, 2025 y 2026, restando solo dos cuotas pendientes”. El sistema de armas F-16 Fighting Falcon incluye 16 aeronaves monoplazas y ocho biplazas, además de una “unidad número 25” que funciona como “avión escuela”. En Tandil, sí se inauguró en marzo último el Centro de Instrucción y Capacitación para Mantenimiento de Aeronaves.
Tras el informe de Adorni, fuentes de la Fuerza Aérea interpretaron que “la infraestructura y el equipamiento de apoyo en tierra no están adecuados para operar los F-16 de forma segura”, debido a equipos con 30 años de antigüedad. El Gobierno aseguró que el acuerdo de transferencia de los F-16 “no contiene cláusulas que limiten” el despliegue geográfico ni el uso del armamento, garantizando su plena operatividad. Además, el Ministerio de Defensa informó que el Programa F-16 cuenta con acuerdos de confidencialidad, cooperación tecnológica y protocolos de seguridad con Estados Unidos, Dinamarca y las empresas contratistas.

