Giuliano Simeone debutó en el Mundial 2026: del «golpazo» de la lesión al sueño cumplido
Giuliano Simeone, hijo del emblemático Diego Pablo Simeone, cumplió un sueño al debutar con la camiseta argentina en el Mundial 2026. El volante de 23 años, conocido como el Cholito, pisó por primera vez una cancha mundialista representando a su país, emulando la trayectoria de su padre, quien disputó tres Copas del Mundo (Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002) y once partidos mundialistas.
El camino de Giuliano hacia este debut fue notablemente desafiante. El 6 de agosto de 2023, mientras jugaba para el Alavés en la Segunda División de España, sufrió una fractura de peroné y una luxación de tobillo en la pierna izquierda. Aquella grave lesión, que para muchos hubiera significado un freno definitivo a sus aspiraciones mundialistas, se convirtió en una motivación extra para el joven futbolista.
«Quería jugar en el Mundial. No sabía si podía llegar, pero me lo puse como objetivo cuando me lesioné. La verdad es que estoy muy contento por haber llegado, haber debutado y estar acá con los mejores del mundo. Representar al país es un sueño cumplido», expresó Giuliano tras la victoria de Argentina ante Jordania.
Simeone agregó que «pasó todo muy rápido. En la previa estaba tranquilo, con muchas ganas. Jugar en un escenario único como este es algo con lo que todos soñamos. Al equipo lo vi bien; lástima el gol sobre el final. Tenemos que seguir por la misma línea y continuar mejorando».
El esfuerzo detrás de la recuperación y el apoyo familiar
En su debut, Giuliano Simeone se desempeñó como volante por derecha, colaborando en la marca junto a Exequiel Palacios. Si bien no deslumbró, completó un partido aceptable, demostrando su polifuncionalidad. Desde uno de los palcos del Dallas Stadium, su madre Carolina, su novia, su hermano Gianluca y otros familiares siguieron el encuentro con emoción. «Hay mucho esfuerzo de varias personas que están al lado mío ayudando en el día a día. Por ellos también estoy contento. Yo siempre quise hacer mi camino y llegar a lo máximo. ¿Qué me va a decir mi papá? Seguramente que está orgulloso de mí», analizó el futbolista.
La capacidad de Giuliano para mejorar constantemente y su versatilidad son cualidades que lo destacan. El volante por derecha que actualmente se gana ovaciones en el Atlético de Madrid es muy diferente al atacante que debutó en el Colchonero en 2022. Sus pasos a préstamo por el Zaragoza y el Alavés, sumados a la convocatoria de Javier Mascherano para los Juegos Olímpicos de París 2024, fueron clave en su crecimiento. En el Atlético de Madrid, acumula 12 goles en 104 partidos.
La rutina de un Simeone: disciplina y evolución constante
El trabajo incansable es una herencia paterna que Giuliano Simeone lleva a la práctica diariamente. Sus rutinas se asemejan a las de un jugador consagrado, con un énfasis en el descanso (duerme alrededor de nueve horas diarias) y una alimentación estricta, diagramada por un especialista. Además, realiza prácticas poco convencionales como bañarse con agua fría antes de los entrenamientos, apoyarse en la psicología deportiva y utilizar una cápsula hiperbárica para oxigenoterapia con el fin de optimizar su recuperación.
En el campo de juego, Simeone se enfoca en ejercicios para ganar velocidad y masa muscular. «Trabajo la braceada y la explosividad. Me falta aún en la técnica, en el golpeo del balón y en la definición. Los mejores del mundo son los que explotan sus virtudes y esconden sus defectos. Creo que he ido evolucionando jugando con futbolistas de altísimo nivel en el Atlético», comentó. Su versatilidad, permitiéndole jugar desde lateral derecho hasta extremo izquierdo, lo convierte en una alternativa valiosa para el director técnico Lionel Scaloni de cara a los 16avos de final. «Va a ser un rival difícil como todos los que enfrentamos hasta ahora, pero tenemos que centrarnos en nosotros, estar metidos como grupo, ver en qué podemos mejorar y dar el 110 por ciento», concluyó Simeone.

