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Ernestina Pais: su última entrevista, la lucha contra las adicciones y el amor incondicional de su hijo

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En diciembre de 2025, a pocos días de su fallecimiento en un incidente de tránsito, Ernestina Pais se mostraba plena y entusiasmada. En una extensa conversación con LA NACION, la conductora y actriz había compartido detalles sobre su esperado regreso al teatro con la obra El divorcio del año, producida por Tomás Rottemberg y Juan Manuel Caballé.

Pais, quien no pisaba un escenario desde 2019, se preparaba para este nuevo desafío con una mezcla de cansancio y felicidad. La obra, escrita y dirigida por José María Muscari junto a Mariela Asensio, la reuniría con figuras como Fabián Vena, Guillermina Valdés, Juan Palomino y Rocío Igarzábal, abordando temáticas de relaciones de pareja, vínculos familiares y la exposición mediática.

Su decisión de volver al teatro con Muscari no era casual. Previamente, ya había trabajado con él en Familia de mujeres, una experiencia que resultó clave para su retorno a la actividad artística después de dos años marcados por serios problemas de salud.

La internación, un punto de inflexión

«Luego de la internación, que alguien me lleve de la mano, es lo que más necesitaba. José [María Muscari] es una persona muy responsable para trabajar, es muy claro en lo que pide», había expresado Ernestina Pais en la entrevista con Pablo Mascareño. La pandemia de Covid-19 había impactado fuertemente en su vida, exacerbando su adicción al alcohol debido al encierro, la paralización del teatro y las deudas generadas por el cierre temporal de Milión, su reconocido restó en Recoleta.

Tras un episodio doméstico, su familia intervino judicialmente, lo que derivó en una internación de seis meses y medio en un centro de salud mental en 2024. Este período fue el inicio de su recuperación. «Después de la pandemia, todos descubrimos que somos muy vulnerables y que nuestra estabilidad depende de un poquito, nada más. Creo que, a partir de la pandemia, aquello que estábamos tapando y lo que pensamos que no nos iba a tocar, nos tocó», reflexionaba Pais.

La actriz describía su proceso como un renacimiento: «Es un milagro que hoy esté acá, hablando con vos. Hace dos años, no veía el camino de salida y hoy sí, es la redención, volver a creer en el día a día y en la vida que estás transitando. A mis amigos les digo ‘soy un bebé recién nacido’. Ya no soy la Ernestina que iba para adelante como un tractor».

A pesar de su recuperación, el miedo a la recaída era una constante. «Sin ningún lugar a duda, el miedo a la recaída está. Cada etapa que voy viviendo tiene un relato distinto. Cuando me internaron, dije una cosa. Y, cuando salí, decía otra. Ahora, que pasó un año y medio desde mi externación, no pienso en lo difícil de una internación, sino en lo difícil que es estar afuera», explicaba, enfatizando la responsabilidad individual que implica la vida fuera del centro.

Ernestina Pais también abordaba la estigmatización que rodea a las adicciones. «Es muy complejo. Cuando decís lo que te pasa, la gente no lo comprende, porque el consumo está asociado a la diversión. Sin embargo, no hay nada más lejano al consumo que divertirte, es una trampa mortal. Parece diversión, pero es una cárcel», afirmaba. Para ella, la libertad residía en la capacidad de decir «no», no solo a las sustancias, sino a las expectativas externas.

En contraste con la «cárcel» del consumo, Pais encontraba en el teatro un «presente con vida», un espacio de verdad y conexión. «El denominador común es la mentira, la manipulación, esconder. Sin embargo, lo mío era muy evidente, la única que pensaba que el resto no se daba cuenta era yo. Mentir es seguir en la enfermedad, no miento más. Decir la verdad es liberador”, sentenciaba.

El apoyo de su hijo y la trayectoria en los medios

En este difícil camino, su hijo fue un pilar fundamental. «Siempre. Cuando lo veo a él, siento que tan mal no hice todo. Es un pilar fundamental, aunque no lo quiero sobrecargar, porque yo soy su mamá, no soy su hija», comentaba. Pais valoraba la humanidad y empatía de su hijo, viendo en él una enseñanza de superación: «Mi testimonio es decir que te puede pasar, pero que también podés salir, es un trabajo diario, no es fácil. No quiero hablar sobre esto como un camino simple”.

A lo largo de su carrera, Ernestina Pais dejó una huella significativa en los medios argentinos. Fue cofundadora de la revista Los Inrockuptibles y una figura clave junto a Jorge Guinzburg en el exitoso programa Mañanas informales. Su versatilidad la llevó a la radio, a participar en el programa de Marcelo Tinelli y a integrar el panel de Intratables, donde abordó temas de actualidad.

Uno de los hitos de su trayectoria fue la conducción de CQC (Caiga quien caiga) en 2009, tras la partida de Mario Pergolini. En la entrevista, no dudó en elogiar el regreso de Pergolini a la televisión con Otro día perdido: “Me parece genial, creo que, a lo largo del tiempo, está cada vez mejor; Mario me parece una persona necesaria en los medios; Diego Guebel fue productor mío en Caiga quien caiga, así que sé que siempre hay una decisión de hacer las cosas bien”.

Sobre la posibilidad de incursionar en un late night show, Pais se mostraba cautelosa. «Aprendí mucho del género de la entrevista cuando trabajé con Jorge Guinzburg. Pero vamos de a poco, ahora solo voy a hacer teatro, espacio que encuentro más humano que la televisión. Hoy, si pisás el palito en la tele, es terrible. Prefiero algo más íntimo y no hay nada más íntimo que el teatro, donde un espectador te está sintiendo la respiración. Hacer teatro es un plan, no fue azar. Es la forma más humana de volver a la exposición», concluía.

Finalmente, celebraba el elenco de El divorcio del año, destacando la calidad humana de sus compañeros y la conexión con la temática de la obra: “Se trata de un grupo lleno de humanidad, en el que cada uno viene de transitar momentos fuertes de su vida. Es curioso, a todos nos está pasando algo de lo que cuenta la obra”.

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