Dólar: la demanda privada casi igualó las compras del BCRA y el Tesoro en mayo
La economía argentina registró en mayo un saldo positivo de US$1877 millones en su cuenta corriente cambiaria, el mayor de los últimos ocho meses y un 40,8% superior al de abril. Este resultado favorable se explica por un sólido ingreso neto de US$4322 millones en la cuenta de bienes, un mes que marcó un récord para las exportaciones, y por una desaceleración del 17% en la demanda privada de dólares.
Sin embargo, el informe mensual del Banco Central (BCRA), que detalla el Balance Cambiario, reveló un dato que enciende alertas: las compras netas de moneda extranjera realizadas por personas humanas, que alcanzaron los US$2667 millones, estuvieron muy cerca de igualar el total adquirido por el BCRA (US$2601 millones) y el Tesoro Nacional (US$150 millones) en el mercado de cambios.
El impacto de la demanda privada y el déficit de servicios
La demanda de dólares por parte de las personas se concentró principalmente en la compra de billetes y giros de divisas sin fines específicos, que sumaron US$1804 millones y US$408 millones, respectivamente. En detalle, 1,4 millones de personas compraron dólar billete por US$2260 millones, mientras que 730.000 realizaron ventas por US$408 millones, resultando en una demanda neta de US$1804 millones.
El BCRA estima que unos US$700 millones de estas compras se depositaron en bancos locales y otros US$300 millones incrementaron la posición de activos externos. Los restantes US$800 millones fueron utilizados para cancelar consumos de “Servicios y otros corrientes” con tarjetas de crédito, dado que los usuarios prefieren pagar con dólares propios antes que con pesos al dólar tarjeta, cuyo tipo de cambio es aproximadamente un 30% más caro.
A pesar de la baja mensual, la demanda privada de dólares acumuló US$12.331 millones brutos en los primeros cinco meses del año, con un promedio mensual de US$2466,2 millones. El superávit de la cuenta corriente cambiaria, si bien fue impulsado por el ingreso neto de US$4322 millones en la cuenta de bienes —un máximo histórico sin considerar meses con programas de incentivo exportador—, fue parcialmente compensado por egresos netos en “Ingreso primario” (US$1642 millones), “Servicios” (US$802 millones) e “Ingreso secundario” (US$1 millón).
El déficit de la cuenta de servicios, con egresos por US$802 millones, mostró un aumento del 19% respecto de abril, aunque se ubicó un 14,6% por debajo de los US$939 millones registrados en mayo de 2025. Asimismo, los giros de utilidades aumentaron un 30,4%, pasando de US$365 millones en abril a US$476 millones en mayo. Estas remesas corresponden a ganancias obtenidas en 2025 que las empresas comenzaron a enviar a sus casas matrices tras años de restricciones.
La persistente fuga de capitales y la IED en rojo
La cuenta financiera cambiaria también registró un superávit de US$1763 millones en mayo, impulsado por los resultados positivos del Gobierno Nacional y el BCRA (US$1643 millones) y del sector financiero (US$979 millones). Sin embargo, fue parcialmente compensado por egresos netos del sector privado no financiero (US$829 millones) y de otros movimientos netos (US$31 millones).
El dato más preocupante del balance de mayo fue la salida neta de US$798 millones registrada en la Inversión Extranjera Directa (IED). Esta cuenta no presentaba un saldo negativo desde septiembre del año pasado, cuando había mostrado un déficit de US$437 millones. Este resultado confirma que, a pesar de los programas lanzados por el Gobierno para estimular este tipo de inversiones, Argentina sigue fuera del radar de muchas compañías internacionales dispuestas a comprometer capital en la economía local.
“La IED le sigue dando la espalda al Gobierno. Desde enero de 2024, ya es negativa en US$1400 millones”, advirtió el economista Martín Polo.

