Autos chinos en Argentina: el factor clave que definirá su valor de reventa
El avance de las automotrices chinas revolucionó la industria automotriz global, y Argentina no es la excepción. En los últimos meses, una mayor apertura para las importaciones y la creación del cupo de electrificados impulsaron la llegada de estas marcas al mercado local. Sin embargo, surge una pregunta fundamental para los compradores de 0km: ¿qué sucederá con el valor de reventa de estos vehículos en los próximos años?
El crecimiento de las marcas chinas coincide con la expansión global de los modelos electrificados, un segmento donde son líderes junto a Tesla. Mientras los fabricantes tradicionales avanzaron de manera gradual, muchas compañías chinas adoptaron los híbridos, híbridos enchufables y eléctricos puros como parte central de su estrategia comercial. Esta particularidad es crucial, ya que los estudios internacionales muestran diferencias significativas en el comportamiento de reventa según el tipo de motorización.
Depreciación: la ventaja de los híbridos frente a los eléctricos
Un informe elaborado por iSeeCars, basado en el análisis de más de 950.000 vehículos usados de cinco años de antigüedad vendidos entre marzo de 2025 y febrero de 2026 en Estados Unidos, concluyó que los automóviles eléctricos pierden, en promedio, un 57,2% de su valor luego de cinco años. En contraste, los híbridos registran una depreciación promedio del 35,4%, mientras que el conjunto del mercado pierde un 41,8%.
Los datos revelan una evolución llamativa en el caso de los híbridos. En 2019, esta tecnología registraba una depreciación promedio del 56,7% a cinco años. Siete años después, la cifra cayó hasta el 35,4%, uno de los mejores desempeños entre todos los segmentos analizados. Según el estudio, el mercado de usados terminó incorporando con naturalidad este tipo de vehículos, impulsado por la búsqueda de eficiencia y menores consumos sin los condicionantes asociados a la infraestructura de carga.
Los eléctricos, en cambio, continúan enfrentando una depreciación superior a la media. Entre las razones aparecen la rápida evolución tecnológica, la constante llegada de modelos con mayor autonomía y la caída progresiva de los precios de los vehículos nuevos, factores que terminan impactando sobre las unidades usadas.
El impacto en los autos chinos y el mercado argentino
Este contexto ayuda a interpretar otro dato sobre los automóviles chinos. Un estudio realizado en España por Ganvam-DAT concluyó que estos vehículos conservan, en promedio, el 60,7% de su valor inicial después de tres años de uso, frente al 65,5% que retienen las marcas generalistas. Según los especialistas, la diferencia relativamente acotada podría explicarse justamente por la elevada presencia de modelos electrificados dentro de la oferta china.
La situación adquiere una relevancia especial en la Argentina, donde gran parte del crecimiento reciente de estas marcas estuvo asociado al desembarco de vehículos híbridos y eléctricos. La apertura del cupo de importación para electrificados aceleró la llegada de nuevas automotrices y amplió la oferta disponible en el mercado.
Según datos de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara), entre enero y mayo de 2026 se patentaron 31.592 vehículos híbridos, un crecimiento interanual del 314,2%, mientras que los eléctricos alcanzaron 3011 unidades, con una suba del 760,3%.
La magnitud de este crecimiento implica que el parque de vehículos electrificados podría adquirir una escala suficiente para generar, por primera vez, un mercado de segunda mano con cierto volumen. Marcas como BYD, Haval, Chery, BAIC, Changan, JAC, Jetour, GWM, Arcfox o JMEV construyeron buena parte de su expansión local sobre este tipo de tecnologías. Por eso, cuando en los próximos años se evalúe el valor residual de muchos de estos modelos, será difícil separar cuánto corresponde al posicionamiento de la marca y cuánto a la propia evolución de la electrificación.
La posventa, factor determinante en Argentina
Aun así, el factor adicional que podría terminar siendo decisivo en el mercado argentino es la posventa. A diferencia de mercados más maduros, donde las redes de servicio y la disponibilidad de repuestos suelen estar consolidadas, muchas de las automotrices chinas todavía atraviesan una etapa de construcción de confianza local.
La disponibilidad de piezas, la cobertura territorial de los talleres, la capacitación para trabajar con sistemas de alto voltaje, las garantías y la permanencia de las marcas en el tiempo aparecen como variables fundamentales para determinar el valor de reventa de cualquier vehículo, especialmente en aquellos equipados con tecnologías nuevas para buena parte del público.
Consciente de esa situación, gran parte de las automotrices chinas que operan en el país viene reforzando sus estructuras de posventa mediante centros logísticos de repuestos, ampliación de la red de concesionarios, capacitación técnica específica para híbridos y eléctricos y programas de garantía más extensos.

