Privatización del Belgrano Cargas: cinco gigantes del agro y otras empresas se posicionan para la concesión
El Gobierno nacional avanza en la definición de los pliegos para la privatización del Belgrano Cargas, un proceso que ya despierta el interés de grandes actores del comercio de granos y la logística. Un consorcio integrado por Bunge, Cargill, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Aceitera General Deheza (AGD) y Louis Dreyfus Company (LDC) ha manifestado su intención de competir por la concesión de esta red ferroviaria clave para el transporte de cargas en Argentina. Sin embargo, no son los únicos interesados, ya que también se perfilan la mexicana Ferromex y empresas argentinas con experiencia en infraestructura ferroviaria, como Grupo Roggio. La concesión se extenderá por 50 años.
Según trascendió, los pliegos de licitación se encuentran en la fase final de revisión en la Secretaría de Legal y Técnica del Ministerio de Economía. Solo resta la firma del ministro Luis Caputo para su publicación oficial en el Boletín Oficial. Una vez concretado este paso, se abrirá un plazo de aproximadamente 90 días para la presentación de ofertas, con el objetivo de adjudicar la concesión antes de fin de año.
Un nuevo modelo de concesión: open access e inversiones millonarias
El esquema de privatización propuesto por el Gobierno representa un cambio significativo respecto a las concesiones ferroviarias de los años 90. En esta ocasión, el negocio se dividirá en tres procesos independientes: la administración de las vías, la gestión de los talleres y el material rodante. Además, se implementará plenamente el sistema de open access (acceso abierto), que permitirá a diferentes operadores utilizar una misma red ferroviaria mediante el pago de un canon. Este modelo abre la puerta a que una empresa administre la infraestructura y otra opere los trenes, o que un mismo grupo concentre ambas actividades si logra imponerse en las distintas licitaciones.
En este escenario, el consorcio de las cinco principales exportadoras del país lleva meses analizando la viabilidad económica del proyecto y las cuantiosas inversiones que demandará. Los potenciales participantes reconocen que el atractivo del negocio va de la mano con un fuerte compromiso de inversión. Se estima que la modernización del Belgrano Cargas requerirá cientos de millones de dólares, no solo para ejecutar las obras obligatorias previstas en los pliegos, sino también para adquirir locomotoras y vagones, mejorar la infraestructura existente y aumentar la capacidad de transporte.
Todas las empresas que hacen comercio exterior tienen un enorme involucramiento en la logística. El interés, honestamente, es darle competitividad al productor para que produzca más.
Una fuente cercana al grupo empresario consultada por LA NACION destacó la importancia estratégica del Belgrano Cargas, especialmente por su influencia en las regiones más alejadas de los puertos. “El tren difícilmente compita dentro de los 400 kilómetros de los puertos porque la Argentina es muy camionera. Pero hacia el norte hay un enorme potencial para crecer y ahí el tren puede cumplir un rol fundamental”, explicó. La clave para los operadores será incrementar el volumen transportado, ya que, con las cargas actuales, el sistema no alcanza la escala necesaria para superar los déficits que registra bajo administración estatal. “La concesión va a requerir incrementar el volumen transportado y ser muy eficiente. Con las cargas actuales el tren no tiene retorno económico”, resumió la misma fuente.
Minería y economías regionales: motores del crecimiento
El crecimiento de la minería se perfila como uno de los principales impulsores del proyecto. El Belgrano Cargas cuenta con ramales que llegan a zonas donde se desarrollan importantes emprendimientos de litio y cobre en el NOA. Sin embargo, gran parte de esta infraestructura necesitará inversiones millonarias para responder a la demanda futura. Para los interesados, este flujo adicional de carga será determinante para mejorar la rentabilidad del sistema. “La minería es una pata muy importante. Hay proyectos de litio y cobre que pueden darle al tren un flujo muy significativo”, indicaron.
Entre los proyectos destacados se encuentra Taca Taca, un emprendimiento cuprífero en Salta, además de diversos desarrollos de litio que requieren una logística más eficiente para reducir costos y mejorar la competitividad internacional. Más allá de los granos y la minería, los potenciales operadores buscan incorporar otras economías regionales y cargas industriales que actualmente se transportan por camión a largas distancias. “La idea no es mover solamente granos. Vamos a necesitar azúcar, porotos, minería, limones, litio y cobre. Ahí está el verdadero potencial”, sostuvo la fuente.
El desafío no se limita a captar nuevas cargas, sino también a mejorar la eficiencia operativa para aumentar la rotación de locomotoras y vagones, reducir los tiempos de carga y descarga, y evitar que las formaciones permanezcan detenidas. “Como cualquier negocio logístico, el secreto está en la rotación. Si una locomotora hace 10 viajes al año no es lo mismo que si hace 30”, explicaron.
Infraestructura y financiamiento
La recuperación de la infraestructura será otro de los grandes desafíos. Se espera que el adjudicatario se comprometa a ejecutar un plan obligatorio de obras sobre las vías, mientras que otras mejoras podrán sumar puntaje en el proceso licitatorio. Una de las intervenciones prioritarias es la circunvalación ferroviaria de Santa Fe, una obra inconclusa que hoy representa uno de los principales cuellos de botella del sistema. Completar este tramo permitiría multiplicar significativamente la cantidad de trenes que atraviesan la zona.
El nuevo modelo también prevé que el material rodante sea adquirido por los futuros operadores, a diferencia de entregas estatales anteriores. Parte de los recursos obtenidos por la venta de locomotoras y vagones se destinarían a un fideicomiso para financiar obras ferroviarias urgentes. Los interesados aguardan la inminente publicación oficial de los pliegos para afinar la ecuación económica del negocio. “Recién cuando aparezcan los pliegos vamos a poder hacer números más finos y entender el verdadero repago de la inversión”, reconocieron. El desafío es transformar una red ferroviaria clave en un negocio rentable capaz de impulsar el crecimiento productivo del norte argentino en las próximas décadas.

