Escándalo del propofol: la Justicia confirmó el procesamiento de dos médicos del Hospital Italiano
La Justicia confirmó el procesamiento de la médica Delfina “Fini” Lanusse y el anestesiólogo Hernán Boveri, ambos exprofesionales del Hospital Italiano de Buenos Aires, en la investigación por el robo de fármacos de la institución. La decisión fue tomada por mayoría de jueces de la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional.
Ambos son investigados por la sustracción de propofol y otras drogas de anestesia y analgesia, las cuales, según la hipótesis judicial, se destinaban a encuentros clandestinos conocidos como “propofest”. La causa se inició a partir de la muerte de Alejandro Zalazar, un anestesiólogo que trabajaba en la guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, cuya hermana denunció su participación en estas reuniones.
Los jueces Ignacio Rodríguez Varela y Mariano Scotto, que votaron a favor de la confirmación, consideraron que los testimonios y las pruebas del expediente son suficientes para sostener las imputaciones. En contraste, el tercer integrante del tribunal, Rodolfo Pociello Argerich, opinó que aún falta mérito para el procesamiento de los acusados.
Ratificación de embargos y prohibición de contacto
La resolución de la Cámara ratifica el procesamiento dictado hace dos meses por el juez Javier Sánchez Sarmiento por el delito de administración fraudulenta. Boveri fue imputado como autor, mientras que Lanusse lo fue como partícipe secundaria. Esta medida no incluyó detenciones, pero sí un embargo millonario que ahora queda ratificado.
Los montos de los embargos ascienden a $70.929.520 para Boveri y $30.929.520 para Lanusse. En la instancia anterior, también se les prohibió la salida del país por 90 días y el juez Sánchez Sarmiento estableció la prohibición de contacto entre ambos imputados.
Validez de los testimonios
Los magistrados Scotto y Rodríguez Varela, al confirmar el procesamiento, validaron los testimonios de terceros, incluyendo colegas y allegados a los imputados, un punto que las defensas habían intentado desestimar. Los jueces no encontraron signos de animosidad contra Lanusse o Boveri en estas declaraciones, ni tampoco “circunstancias que lleven a sospechar de falsedad en sus declaraciones”, lo que refuerza la solidez de la prueba testimonial en el expediente.

