Tensión en Balcarce 50: Adorni desafía a Bullrich y complica la estrategia para frenar su informe en el Senado
Una escalada de tensión sacude los pasillos de Balcarce 50, la sede del Poder Ejecutivo, luego de un cruce entre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich. Lo que se buscaba era bajar el perfil a la situación, pero la interna persiste y generó un profundo malestar en el entorno de la senadora.
El foco de la disputa se originó cuando Adorni publicó un mensaje en redes sociales indicando que estaba a disposición del Senado para presentar su informe de gestión el próximo 2 de julio. Este tuit apareció minutos después de que Bullrich anunciara la suspensión de esa misma sesión, una jugada que había logrado concretar tras intensas negociaciones en Labor Parlamentaria.
La bronca de Bullrich y el “no pasó nada” de Adorni
Desde el círculo cercano a Patricia Bullrich, la bronca era «indisimulable». Fuentes allegadas a la senadora expresaron que «se jugó todo, logró cambiar en Labor Parlamentaria, para que después pase lo que pasó», en referencia a la maniobra que había conseguido dilatar los tiempos de la presentación de Adorni. La «frustración y el desconcierto» se extendían al resto del espacio libertario, donde calificaban la situación de «insólita».
En contraste, cerca de Manuel Adorni intentaban relativizar el episodio, insistiendo en que «no pasó nada» y que el mensaje del jefe de Gabinete solo buscaba aclarar su disposición. Incluso, mantenían abierta la posibilidad de que Adorni asista el 2 de julio, argumentando que «hasta que no le llegara la carta diciendo lo contrario, ‘va a ir’ a la Cámara alta». La falta de comunicación directa entre ambos protagonistas hasta la tarde del miércoles subraya la persistencia de las diferencias.
Las versiones cruzadas sobre la suspensión de la sesión
En el entorno de Adorni, se buscaba desactivar las versiones que indicaban que él había pedido la suspensión de la sesión. «Empezaron todos a ‘operar’ que Manuel había pedido que lo bajen de la sesión del 2 y que Patricia lo había hablado con Karina (Milei), y que ella había dado la orden y no era así», aseguraron. Añadieron que «no estaban los votos y nadie quería escucharlo en el Senado», y que el tuit de Adorni solo buscaba dejar en claro su disponibilidad sin un rechazo a presentarse.
«Manuel no dijo que iba a ir. No se paró de manos. Como filtraban mentiras, dijo que estaba a disposición, porque no tiene un rechazo a ir. Si lo llaman en tres semanas o en tres años, está a disposición.»
Esta versión contrasta con la percepción generalizada en el Ejecutivo y en otras terminales del oficialismo, donde se creía que Bullrich había logrado «correrlo de la escena para descomprimir» la situación de Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. El tuit, según esta visión, «volvió todo para atrás» y complicó la estrategia.
El trasfondo de la investigación patrimonial de Adorni
La incomodidad en torno a Manuel Adorni no es nueva y se vincula con una investigación penal por presunto enriquecimiento ilícito. Se indaga su incremento patrimonial y los movimientos de dinero desde su llegada a la función pública. Aunque Adorni aseguró inicialmente que sus declaraciones juradas estaban en orden, luego reconoció públicamente haber omitido unos US$500.000 en sus presentaciones.
Internamente, la situación de Adorni cuenta con el respaldo de Javier y Karina Milei. Sin embargo, el cuestionamiento y la incomodidad que genera en el espacio oficialista son crecientes. Incluso, su reciente salida de la vocería, con la designación de Adrián Ravier, fue percibida con cierta «celebración interna». La movida de Bullrich para suspender la sesión buscaba dar aire a esta situación y al nuevo equipo de comunicación, pero el mensaje de Adorni reabrió la herida.

