Paritaria aceitera: la conciliación obligatoria vence sin acuerdo y persiste la tensión
La paritaria del sector aceitero llegó a un punto crítico. La conciliación obligatoria, dictada para evitar medidas de fuerza, vence sin que las cámaras empresarias y los sindicatos hayan alcanzado un acuerdo salarial. La última reunión, que se extendió por más de cuatro horas en la Secretaría de Trabajo, finalizó sin resultados concretos, aunque con la promesa de mantener abierto el «diálogo» para buscar una solución.
La falta de un entendimiento genera incertidumbre en un sector clave para la economía argentina, responsable de una parte significativa de las exportaciones del país. La tensión crece ante la posibilidad de que se retomen las medidas de fuerza, lo que podría impactar en la actividad portuaria y en la cadena de valor agroindustrial.
Diferencias marcadas en la mesa de negociación
Las posiciones de ambas partes se mantienen distantes. Por un lado, las cámaras empresarias, que agrupan a las principales exportadoras de cereales y oleaginosas, proponen incrementos salariales mensuales que estén atados directamente a la inflación. Esta modalidad busca preservar el poder adquisitivo de los trabajadores frente a la suba de precios, pero sin comprometerse a cifras fijas que puedan desfasarse rápidamente.
En contraste, los sindicatos del sector, que representan a los trabajadores aceiteros y desmotadores, mantienen su reclamo por un salario mínimo de 2,8 millones de pesos. Esta cifra representa una demanda significativa y refleja la búsqueda de una recomposición salarial que, según los gremios, es necesaria para hacer frente al costo de vida y reconocer la productividad del sector. La brecha entre ambas propuestas es el principal obstáculo para llegar a un consenso.
La continuidad del diálogo es vista como un aspecto positivo, ya que evita una ruptura total de las negociaciones. Sin embargo, la expiración de la conciliación obligatoria deja a las partes sin el marco de contención que impedía las huelgas y paros. La expectativa ahora se centra en si el «diálogo» logrará acercar las posturas antes de que la situación derive en un conflicto mayor.

