Megapuente San Javier-Porto Xavier: Brasil confirma inicio de obras y financiará la construcción
La construcción de un puente internacional que unirá la ciudad misionera de San Javier con Porto Xavier, en Brasil, ya tiene un cronograma de obra presentado y la estimación de que estará terminado antes de 2030. Este proyecto, que busca concretar un cruce más eficiente sobre el río Uruguay, se perfila como un hito para la conexión binacional.
Aunque la iniciativa lleva décadas en agenda, esta vez cuenta con la confirmación de inicio en aproximadamente 20 meses. El nuevo viaducto pondrá fin a la modalidad actual de cruce fronterizo, que se realiza a través de balsas. Este sistema se ve constantemente afectado por las crecidas naturales del río en épocas de lluvias, lo que representa una limitación significativa para el comercio y el vínculo entre ambos países.
Financiamiento brasileño y detalles de la obra
Un aspecto clave de este proyecto es que el puente será financiado totalmente por Brasil. El gobierno brasileño ya firmó los contratos y los publicó en su Boletín Oficial, adjudicando la obra a un consorcio de cinco empresas, liderado por Rivola Constructores, de capitales italianos. La inversión total ascenderá a 214.000.000 de reales, lo que equivale a aproximadamente US$40.000.000.
Según un acuerdo de 2018 de la Comisión Binacional, que administra y estudia los asuntos de los puentes sobre el río Uruguay, la Argentina no intervendrá en los costos de esta obra. Esta comisión se encarga de analizar tanto los puentes ya construidos como los proyectos en carpeta para desarrollarse en la región.
Características y plazos del nuevo viaducto
El puente internacional San Javier-Porto Xavier tendrá una extensión de 940 metros de largo y medirá 17,4 metros de ancho. Su diseño incluirá banquinas de dos metros a ambos lados, una bicisenda de 1,7 metros de ancho y un espacio dedicado para el cruce peatonal de 1,2 metros, promoviendo así la conectividad y el tránsito de diferentes medios.
En cuanto a los plazos, la construcción se realizará en etapas. Se estima que, una vez que comiencen los primeros trabajos, la obra demandará un período de dos años para su finalización. Esto permitiría que el puente esté operativo poco antes de 2030, mejorando sustancialmente la infraestructura regional.
El último puente internacional que Argentina inauguró con Brasil fue en diciembre de 1997, con la presencia de los entonces presidentes Carlos Menem y Fernando Henrique Cardoso. Desde esa fecha, varios proyectos similares quedaron paralizados, lo que resalta la importancia de esta nueva iniciativa.
Para Brasil, este proyecto representa una nueva ruta del corredor bioceánico, fundamental para acceder a los puertos del Océano Pacífico y facilitar la salida de mercaderías a través de las rutas argentinas. El interés argentino, por su parte, está fuertemente ligado al turismo, ya que la obra significará una nueva ruta más directa y eficiente hacia las populares playas del sur de Brasil.

