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Maquinaria usada: el Gobierno bajó costos y simplificó la importación de líneas de producción

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El Gobierno nacional implementó una significativa simplificación en las normativas para la importación de maquinaria industrial, reformando el Régimen de Importación de Líneas de Producción Usadas. La medida, oficializada mediante el Decreto 483/2026, tiene como objetivo principal facilitar el acceso a equipamiento y tecnologías que permitan a las empresas argentinas mejorar su competitividad y, en consecuencia, potenciar la producción y las exportaciones.

La actualización redefine el concepto de línea de producción, eliminando la exigencia de que su componente principal sea usado. Ahora, el régimen incorpora explícitamente a las líneas destinadas a la generación de energía eléctrica y a los almacenes inteligentes, ampliando así su alcance a sectores estratégicos para el desarrollo productivo. Además, se simplifican los requisitos, procedimientos y plazos para acceder a estos beneficios.

Menos aranceles y trámites más ágiles

Uno de los puntos clave de la reforma es la reducción de la carga tributaria sobre los bienes usados importados. Estos tributarán únicamente el 25% de los aranceles correspondientes al momento de la importación y quedarán exceptuados del pago de la tasa de comprobación de destino (2%) y de la tasa de estadística (3%), lo que representa un ahorro considerable para las empresas. Esta desgravación busca hacer más atractiva la modernización del parque industrial.

El decreto especifica que los bienes usados a importarse deben formar parte exclusivamente de una línea de producción completa y autónoma. Esta línea debe ser instalada por la empresa solicitante dentro de su predio y los bienes deben ser “imprescindibles para la realización del proceso productivo objeto de la petición”. La flexibilidad se extiende al permitir que la línea de producción se complete con bienes nuevos sin uso (importados o nacionales) y/o bienes usados (importados o nacionales), brindando mayor adaptabilidad a las necesidades de cada proyecto.

Antigüedad y auditorías: las otras claves

En un esfuerzo por prolongar la vida útil de la maquinaria y promover la economía circular, se extiende hasta 30 años la antigüedad admitida para bienes que hayan sido reconstruidos o actualizados. Paralelamente, se reduce del 30% al 10% el requisito de compra de bienes nacionales sobre el valor FOB de los bienes importados, buscando equilibrar la entrada de tecnología externa con el fomento de la industria local.

Otro cambio significativo radica en la simplificación del esquema de auditorías. El Ministerio de Economía informó que se reemplaza el sistema actual por uno de rendición de cuentas por parte de las empresas, a través de profesionales certificados. Esta modificación busca “reducir los plazos y brindar certeza en los tiempos de gestión para el usuario”, agilizando así los procesos administrativos.

Según los considerandos del decreto, el Gobierno espera que este régimen “promueva la renovación del tejido productivo y contribuya a fortalecer la competitividad de los diversos sectores económicos, incrementar las exportaciones y favorecer la creación de empleo”, sentando las bases para una mayor inversión y desarrollo industrial en el país.

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