Ópera: «I Capuleti e i Montecchi» regresa al Colón con la dirección de Evelino Pidò
La historia atemporal de Romeo y Julieta, el arquetipo del amor trágico que ha conmovido a la humanidad por siglos, vuelve a tomar el escenario del Teatro Colón. En esta ocasión, lo hace a través de la ópera I Capuleti e i Montecchi de Vincenzo Bellini, una obra que, a 55 años de su debut en el coliseo porteño, se presenta en una nueva producción con régie de Pablo Maritano y dirección musical del reconocido maestro Evelino Pidò.
La ópera, con libreto de Felice Romani, difiere en algunos puntos de la versión más difundida de Shakespeare, pero mantiene la esencia del drama entre las familias rivales, los Montesco y los Capuleto. Bellini, figura cúlmine del belcanto, compuso esta pieza en solo seis semanas, logrando un éxito arrollador en su estreno veneciano en 1830.
La pureza de Bellini según Evelino Pidò
En diálogo con LA NACION, el maestro Evelino Pidò, especialista en el repertorio, profundizó sobre la particular belleza de la música de Bellini.
La pureza. Dentro de la tríada del belcanto que conforman con Rossini y Donizetti, Bellini es el epígono. Es el compositor a quien probablemente podríamos definir como el verdadero maestro del belcanto. Lamentablemente murió muy joven. Escribió diez óperas, pero su música perdurará para siempre porque su melodía es verdaderamente única, nos llega al corazón y nos conmueve el alma. ¡El final, por ejemplo, de la muerte de los dos amantes! Está resuelto de un modo magistral.
Pidò destacó que la emoción en Bellini radica en la simplicidad de sus melodías, a las que describe como «increíblemente largas, infinita y fluida», acompañadas por una instrumentación elegante y sutil. Esta aparente sencillez, sin embargo, encierra una dificultad extrema para los intérpretes, que deben «dialogar con el escenario, ofrecer un apoyo continuo, dar vida con matices, colores y fraseos».
El director musical hizo hincapié en la importancia de los recitativos, que «representan atmósferas, personajes y situaciones, e inducen al aria», y en la relevancia del silencio en la música de Bellini. Para lograr que los acompañamientos no suenen pobres, Pidò recurre a indicaciones como el cuidado de la tensión, la lectura como música de cámara y el trabajo minucioso con la orquesta, el coro masculino –que es protagonista– y los dos elencos de cantantes.
La ópera contemporánea y el mensaje de paz
Consultado sobre la ópera contemporánea, Pidò manifestó su preocupación por la falta de un discurso innovador que logre cautivar al público, a diferencia de otras artes. «En la música contemporánea, en cambio, no hay discurso innovador. Y en la ópera, lo que captura es el elemento visual. Si la escenografía es bella… Pero la ópera es un género donde manda la música», afirmó.
El maestro italiano también compartió su reflexión sobre el contexto global actual, destacando la música como un vehículo para transmitir un mensaje de amor y paz frente a la violencia y las tensiones. Su conexión con Argentina, Buenos Aires y el Teatro Colón es profunda, al punto de soñar con dirigir la orquesta estable de forma permanente.
Es una producción hermosa que respeta la música. Personalmente, como dije, estoy contento con el resultado, trabajando 9 a 10 horas por día con cantantes, coro y orquesta. Yo quiero mucho a la Argentina, a Buenos Aires, y al Teatro Colón. ¡Como por Bellini, siento una atracción fatal por este país, esta ciudad y este teatro! El Colón es una casa que me conmueve, tanto que uno de mis sueños es convertirme un día en director de esta orquesta con la que tengo una relación tan hermosa, de estima y amor mutuo.
Agenda de funciones
La nueva producción de I Capuleti e i Montecchi se estrena este martes 23 de junio a las 20 horas en el Teatro Colón. Las próximas funciones están programadas para el 24, 25, 26, 28 y 30 de junio, y el 1º de julio.
El reparto cuenta con la participación de Yaritza Véliz y Jaquelina Livieri como Giulietta; Silvia Tró Santafé y Ekaterina Vorontsova como Romeo; Ioan Hotea y Santiago Martínez como Tebaldo; Nicola Ulivieri y Sergio Wamba como Capellio; y Fabrizio Beggi y Fernando Radó como Lorenzo. La dirección del Coro Estable está a cargo de Miguel Fabián Martínez, con escenografía de Gonzalo Córdoba Estévez, vestuario de Emilia Tambutti, iluminación de David Seldes y diseño de video de Juan Selva.

