Sector forestal: Argentina crece madera 9 veces más rápido que Europa, pero carece de industria
Argentina posee una ventaja comparativa notable en la producción de madera, logrando crecimientos en plantaciones hasta nueve veces más rápidos que países europeos. Sin embargo, esta «mina de oro» biológica se ve frustrada por la falta de inversión industrial y un marco jurídico estable que permitan transformar el potencial en exportaciones y divisas.
Esta paradoja fue destacada por el consultor Daniel Maradei durante un seminario organizado por el Centro Argentino de Ingenieros (CAI). El especialista señaló que la región del Nordeste Argentino (NEA) lidera los rendimientos mundiales, alcanzando 46 metros cúbicos por hectárea por año en crecimiento de plantaciones. A pesar de esta productividad excepcional, el país exporta un 80% menos de divisas que Uruguay, un vecino con una base forestal menor.
Cuello de botella industrial y regulatorio
La principal barrera identificada por Maradei es un «severo cuello de botella de aprovechamiento industrial y regulatorio». Esta limitación impide que Argentina capitalice su capacidad productiva y se posicione como un actor relevante en el mercado global de productos forestales, perdiendo terreno frente a otros países del Cono Sur.
«El país tiene un severo cuello de botella de aprovechamiento industrial y regulatorio que frena el desarrollo del sector y el aumento de las exportaciones respecto a los vecinos del Cono Sur», señaló el profesional.
La falta de mega inversiones en plantas de procesamiento y una legislación que fomente la estabilidad y la previsibilidad para el sector son los factores clave que, según el análisis, obstaculizan el despegue de una industria con enorme potencial para generar empleo, valor agregado y divisas para la economía argentina.
El potencial desaprovechado
El contraste es evidente: mientras la naturaleza ofrece condiciones inigualables para el crecimiento forestal, la infraestructura industrial y el entorno normativo no acompañan. Esto no solo afecta la balanza comercial, sino que también limita la creación de cadenas de valor completas, desde la plantación y el manejo forestal hasta la producción de celulosa, papel, maderas elaboradas y otros derivados.
La discusión en el CAI subraya la necesidad urgente de políticas públicas que atraigan inversiones significativas y brinden seguridad jurídica a largo plazo. Solo así Argentina podrá transformar su «mina de oro» biológica en una ventaja competitiva real y sostenible en el mercado internacional.

