Efecto Mundial: el consumo masivo se dispara en las previas y los pagos digitales se congelan durante los partidos
El furor por la Selección Argentina no solo se vive en las tribunas y frente a las pantallas, sino que dicta el ritmo de la economía de consumo masivo y altera por completo el mapa de las transacciones digitales en todo el país. El denominado «efecto Mundial» genera una marcada polarización en el comportamiento de los consumidores: mientras que las horas previas a los partidos registran picos históricos de ventas de alimentos y bebidas, la actividad comercial y los pagos electrónicos prácticamente se paralizan durante los 90 minutos de juego.
Según datos de la plataforma Mercado Pago, la desconexión de los argentinos para ver al equipo nacional es casi total. Durante el partido disputado entre Argentina y Egipto, los pagos en comercios físicos experimentaron un desplome del 80%. Esta parálisis también se sintió en la vía pública, donde los pagos con código QR en colectivos y subtes registraron una caída del 35% en comparación con una jornada promedio.
Sin embargo, la abstinencia de consumo durante el partido se compensa con una febril actividad en las horas previas. Dos horas antes del pitazo inicial, los cobros con QR en comercios se incrementaron un 62%, mientras que las transferencias de dinero entre personas crecieron un 32%, impulsadas por la organización de encuentros sociales y compras de último momento.
El boom del delivery y los comercios de cercanía
Los rubros vinculados a la gastronomía rápida y el abastecimiento inmediato lideran las subas. De acuerdo con informes de la empresa adquirente Payway, el consumo medido en transacciones se concentra fuertemente en las tres horas previas a los partidos. De hecho, el volumen operado antes del encuentro contra Cabo Verde superó en un 30% al registro previo del partido frente a Austria, que hasta entonces era el récord de la Copa.
La plataforma de entregas Pedidos Ya reportó que, en los cinco partidos disputados por la Selección hasta el momento, las ventas crecieron un promedio del 60% en las previas. El pico máximo de demanda se registró antes del choque contra Egipto, con un salto del 115% en los pedidos realizados en las cuatro horas anteriores al juego. Las hamburguesas, helados, pizzas y empanadas lideraron las preferencias de los usuarios, acompañados por gaseosas, snacks y cervezas.
Este comportamiento benefició directamente a los comercios de barrio. Los almacenes y autoservicios de cercanía duplicaron y hasta triplicaron sus ventas de ingredientes para picadas, registrando incrementos de entre el 70% y el 170% en variedades de quesos, embutidos y snacks. Asimismo, antes del partido contra Cabo Verde, las compras en bebidas y vinotecas se dispararon un 106%, y en rotiserías y casas de comida un 79%.
Supermercados y el ritual de la picada
Las grandes cadenas de supermercados también capitalizan la fiebre mundialista. Desde Supermercados Dia señalaron que, para el partido disputado un sábado contra Jordania, la facturación en categorías típicas de la «previa» creció un 53% global, con un salto del 45% en el volumen de unidades vendidas en comparación con otros fines de semana del mes. El maní lideró el segmento de snacks con una suba del 96% en facturación, seguido por otros productos del sector que crecieron más del 80% en volumen físico.
En cuanto a las bebidas, la cadena registró un alza del 50% en recaudación. Se destacó el avance de nuevos hábitos de consumo: las cervezas especiales crecieron un 50% en volumen, mientras que las cervezas sin alcohol treparon un 72% en facturación. Entre las gaseosas, las de tipo Cola aportaron un 35% más de la recaudación, seguidas por las tónicas (28%) y las de sabor limón, que marcaron la diferencia con un salto del 37% en volumen físico entregado.
Por su parte, el fenómeno transformó la dinámica de las pymes lácteas. Desde la cadena Lácteos Luz Azul revelaron que pasaron de despachar un promedio habitual de 280 picadas diarias a un récord de 1.800 picadas por jornada durante los días de partido, lo que representa un incremento del 520% en la demanda total.
«Estamos viviendo un momento extraordinario. Nunca habíamos proyectado una demanda tan alta. El hábito de compartir una picada durante el partido de Argentina se convirtió en un ritual sagrado para las familias y amigos, especialmente cuando los encuentros se juegan en horario nocturno, donde el consumo se dispara», asegura Gabriela Benac, directora de Lácteos Luz Azul.

