Contrato millonario: el dueño de Carajo y Blender ganó una compulsa ferroviaria por US$3,8 millones
Augusto Marini, accionista de Cale Group y reconocido por ser dueño de los canales de streaming Carajo y Blender, obtuvo un nuevo contrato en el sector ferroviario estatal. Su empresa, Motora Argentina, resultó adjudicataria de una compulsa abreviada por US$3,8 millones para proveer repuestos de locomotoras y coches a Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado.
La contratación, calificada como “directa por compulsa abreviada por emergencia ferroviaria”, se justificó por el carácter de urgencia derivado de la emergencia ferroviaria decretada tras el choque de trenes ocurrido en mayo de 2024. Fuentes de la empresa pública confirmaron a LA NACION que Motora Argentina fue seleccionada por ofrecer el mejor precio entre los competidores.
El proceso de adjudicación y las desestimaciones
La apertura de sobres con las ofertas se realizó el 8 de abril, y 22 días después se comunicó la adjudicación a favor de Motora Argentina. Según fuentes cercanas al proceso, varias ofertas fueron desestimadas por no cumplir los requisitos, mientras que otras resultaron más caras, como la presentada por Expocomex, que ascendía a US$4,8 millones.
Ante las especulaciones sobre posibles vínculos entre sus inversiones mediáticas y la adjudicación, Marini negó rotundamente cualquier conexión política. “Hay una fantasía de que si soy el dueño de Carajo, soy socio del Presidente; que si me presento a una licitación de la Ciudad, soy amigo de Jorge Macri; o que porque tengo una empresa ferroviaria soy testaferro de Maturano. Y eso no es así”, declaró el empresario a LA NACION.
Los negocios de Marini y el historial de Motora
Además de Carajo, un canal que incluye en su programación a funcionarios del área económica y al referente libertario Daniel Parisini, alias “Gordo Dan”, Marini es accionista de Blender, una señal no identificada con el oficialismo. Sus intereses en medios de comunicación se extienden, siendo uno de los competidores por la concesión del Canal de la Ciudad. También incursiona en el sector energético, donde una de sus empresas presentó una oferta para la instalación de baterías que eviten cortes de luz.
“He desarrollado proyectos en industrias muy diferentes, con éxito y a lo largo de muchos años. Pensar que todo eso responde a un padrino político no solo es falso, sino que desconoce el trabajo de miles de personas que forman parte de nuestras empresas”, señaló Marini.
Si bien Motora Argentina ganó notoriedad con este nuevo contrato, su vínculo con Operadora Ferroviaria es anterior. En agosto de 2024, ya había sido adjudicada por US$129.800 para cambiar discos de freno y reparar coches, contrato que fue ampliado en octubre por US$64.900.
Cuatro meses antes de la primera contratación de Motora con la Operadora Ferroviaria, el holding de Marini, Cale Group, incorporó a Alejandro Javier Hibbert, quien se desempeñó como asesor de la Gerencia General Operativa de la empresa pública hasta mayo de 2024, según su perfil de LinkedIn.
Motora Argentina SA, bajo su actual denominación desde finales de 2023, tiene un historial previo en el sector. Anteriormente era conocida como TMH, la filial argentina de la compañía rusa Transmashholding. Marini tomó el control de la empresa en junio de ese año.
Durante su gestión anterior, la compañía también mantuvo negocios con el Estado, algunos de los cuales se prolongaron bajo la administración de Marini, como el mantenimiento de la Línea San Martín. Al respecto, desde Motora comentaron que Operadora Ferroviaria presuntamente le adeuda $5.600 millones por tareas acumuladas desde septiembre del año pasado. Fuentes de la empresa pública reconocieron la existencia de una deuda, aunque la cifran en casi $3 mil millones, y aseguraron que ya elevaron un pedido a la Secretaría de Transporte para su cancelación.
Un antecedente notable que une a Operadora Ferroviaria con la predecesora de Motora, TMH, es una licitación de US$864,2 millones para traer trenes desde Rusia. La adjudicación fue firmada en diciembre de 2021 por Juan Manzur, entonces jefe de Gabinete, y Alexis Guerrera, exministro de Transporte, para la adquisición de 70 unidades eléctricas múltiples. Sin embargo, la provisión nunca se concretó tras la invasión de Rusia a Ucrania.

