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Caso Cuadernos: un mecánico del Tango 04 declaró por el control de valijas en vuelos presidenciales

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Un nuevo testimonio en el juicio oral del Caso Cuadernos de las Coimas puso el foco en la seguridad y el control de equipajes en los vuelos presidenciales durante la gestión kirchnerista. José Molina, suboficial de la Fuerza Aérea y mecánico electrónico del avión presidencial Tango 04 entre 2000 y 2016, declaró esta mañana que los controles de valijas en los vuelos nacionales eran laxos y no se realizaban sistemáticamente, especialmente en los traslados al Sur del país.

“El control de valijas, el escaneo, sobre todo si era en el país, por lo menos en los vuelos que me tocaron a mí, no se hacía todas las veces. El equipaje de los pasajeros no sé si se controlaba”, expresó Molina ante el Tribunal Oral Federal 7. Su testimonio se suma al de otros pilotos y tripulantes que han desfilado por el juicio, buscando reconstruir la dinámica de los viajes hacia la Patagonia, bajo la hipótesis fiscal de que Santa Cruz era uno de los destinos finales del dinero de los presuntos sobornos.

El suboficial hizo una distinción clara entre los vuelos domésticos y los internacionales, donde, según su experiencia, “había más control de valijas”. Esta afirmación concuerda con declaraciones previas de otros miembros de la flota presidencial. Además, Molina ratificó lo ya manifestado en la etapa de instrucción: que el personal de ceremonial era el encargado exclusivo de subir y bajar el equipaje del matrimonio Kirchner en cada vuelo.

El rol de los vuelos al Sur en la investigación

La fiscalía solicitó el testimonio de Molina y de otros integrantes de la flota de aviones presidenciales para arrojar luz sobre los traslados de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner a sus residencias en el sur argentino. La hipótesis central de la acusación sostiene que una parte significativa del dinero recolectado a través del esquema de coimas, detallado en los cuadernos del exchofer Oscar Centeno, era transportada hacia Santa Cruz.

El juicio oral del Caso Cuadernos, que se inició en noviembre, busca determinar el grado de responsabilidad de la expresidenta Cristina Kirchner, una veintena de exfuncionarios, un financista y más de 60 empresarios de primer nivel. Se investiga un supuesto entramado de intercambio de sobornos a cambio de la adjudicación de obra pública, un esquema que, según la investigación, fue meticulosamente registrado por Oscar Centeno, exchofer del Ministerio de Planificación, cuyas anotaciones dieron origen a la causa.

El antecedente de Sergio Velázquez y la confianza de Kirchner

La ronda testimonial de pilotos y tripulantes comenzó con la declaración de Sergio Oscar Velázquez, un piloto civil que, según los testimonios, se ganó la confianza de Néstor Kirchner en Santa Cruz. Velázquez, por expresa gestión del expresidente, se incorporó al equipo de pilotos militares de la Fuerza Aérea. Su rol era particular: a diferencia del resto de los tripulantes, contaba con un salvoconducto que le permitía moverse con libertad dentro y fuera de la aeronave.

Velázquez oficiaba de nexo entre los demás pilotos y Kirchner, quien, según relataron varios testigos, sentía temor por las tormentas eléctricas y desconfiaba del personal militar. Este contexto refuerza la idea de un circuito de confianza y control personalizado alrededor de los movimientos del entonces presidente, un factor que la fiscalía busca dilucidar en su intento por comprender la logística de los presuntos movimientos de dinero ilícito.

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