Crisis en San Lorenzo: Gustavo Álvarez renunció como DT por diferencias con la dirigencia de Marcelo Culotta
Una inesperada renuncia sacudió esta mañana al mundo San Lorenzo. Gustavo Álvarez dejó de ser el director técnico del primer equipo, apenas unas horas antes del inicio de la pretemporada y ante la sorpresa de los propios jugadores. La decisión, que se precipitó por profundas diferencias con la flamante dirigencia encabezada por el presidente Marcelo Culotta, sumerge al club de Boedo en una nueva turbulencia.
El detonante de la ruptura fue el desacuerdo sobre la conformación del plantel y el destino de un grupo de futbolistas considerados prescindibles por Álvarez. Según pudo averiguar Clarín, el entrenador había solicitado que estos jugadores se entrenaran apartados del plantel principal y a contraturno. Sin embargo, la Comisión Directiva, si bien coincidía en algunos casos, se opuso rotundamente a la marginación de juveniles y otros futbolistas cuyo valor de mercado podría verse afectado por esta medida.
El conflicto por el patrimonio del club
Desde la dirigencia, la postura fue clara: la necesidad de resguardar el patrimonio del club. Propusieron la posibilidad de que algunos de estos futbolistas continuaran entrenando con el grupo principal, incluso si no entraban en la consideración táctica del técnico. No obstante, Álvarez se mantuvo inflexible en su postura, cerrando cualquier posibilidad de negociación.
Esta intransigencia a la hora de proyectar el armado del nuevo plantel llevó al entrenador a dar un paso al costado. De hecho, Álvarez no se presentó al primer día de pretemporada, que quedó a cargo de Walter Perazzo, ídolo de la institución, en forma interina. Los jugadores, al llegar al Nuevo Gasómetro, se encontraron con la ausencia del cuerpo técnico y fueron recibidos por Perazzo y el flamante mánager Guillermo Franco, quienes les comunicaron la novedad y los pusieron al tanto de la situación.
Un ciclo corto y con golpes
Álvarez había asumido la dirección técnica de San Lorenzo a fines de marzo, tras la salida de Damián Ayude. Su ciclo fue breve, abarcando 13 partidos con un balance de tres victorias, siete empates y tres derrotas, lo que representa una efectividad del 43 por ciento. El golpe más duro fue la eliminación de la Copa Sudamericana en la fase de grupos, tras no poder superar al humilde Recoleta de Paraguay como local, un resultado que generó el descontento de los hinchas y culminó con silbidos antes del receso.
Previamente, en el ámbito local, el equipo había sido eliminado en los octavos de final del Torneo Apertura por River, en una dramática definición por penales luego de jugar gran parte del partido con un jugador menos.
La primera crisis de la gestión Culotta
La abrupta salida de Álvarez representa la primera gran complicación para la gestión de Marcelo Culotta, quien asumió la presidencia tras ser electo con el 29 por ciento de los votos el pasado 30 de mayo. La nueva dirigencia ya había tenido una bienvenida compleja en lo económico, al recibir cinco inhibiciones por deudas que superan los 80 mil dólares.
La semana pasada, la institución había celebrado la aprobación unánime en Asamblea del acuerdo para sumar los más de 8 mil metros cuadrados necesarios para completar la totalidad del terreno de Av. La Plata, donde se proyecta la reconstrucción del estadio. Sin embargo, este logro se vio opacado por un duro informe económico presentado a los socios, que detallaba un pasivo estimado de $98.771.206.976,64 (equivalente a USD 67.883.991,05), 96 causas judiciales, tres meses de salarios impagos al plantel profesional, deudas con ex jugadores y cuerpos técnicos por $8.092.575.965 (USD 5.561.907,88) y $15.863.942.390 en reclamos de mutuos de ex dirigentes, entre otros números alarmantes.
Por estas horas, los abogados del club y de Álvarez trabajan para cerrar la salida, que se espera sea de común acuerdo. En cuanto al sucesor, la institución azulgrana no tiene apuro y no ha realizado contactos formales con ningún entrenador. Los nombres de Néstor Gorosito y Ruben Darío Insua, recientemente desvinculado de Barracas Central, ya suenan en los pasillos del club.

