PolíticaSociedad

Caso Adorni: Costos y beneficios de la permanencia del jefe de Gabinete en el Gobierno

Compartir:

La figura de Manuel Adorni, actual jefe de Gabinete de Ministros, atraviesa un período de profunda turbulencia. Su permanencia en el cargo, a pesar de los crecientes cuestionamientos y un significativo deterioro de su imagen pública, genera un debate intenso sobre los costos y beneficios que implica para el gobierno de Javier Milei.

La situación de Adorni se compara, en el imaginario popular, con episodios de corrupción que marcaron la historia reciente argentina, como el caso de Amado Boudou. Recientemente, el exvocero presidencial fue señalado por la compra de artículos de cama por 8 millones de pesos para su casa de fin de semana, un hecho que un experimentado exlegislador nacional definió con picaresca como la resolución del “dilema de la sábana corta”. Estos sucesos, que se suman a la polémica por su designación como jefe de Gabinete en reemplazo de Guillermo Francos –una demostración de poder de Karina Milei–, alimentan un clima de incredulidad, donde la realidad parece superar cualquier ficción.

Impacto en la imagen y la política

La reputación de Adorni se encuentra severamente dañada. Un sondeo de Humor Social de D’Alessio IROL/Berensztein revela que cuenta con apenas un 13% de imagen positiva. Incluso, tres de cada cuatro votantes del oficialismo en los últimos comicios tienen una mala percepción del funcionario. Este dato es particularmente relevante si se considera que, hasta principios de marzo, Adorni era precandidato a cargos de alta relevancia, como jefe de Gobierno de CABA o incluso vicepresidente de la Nación.

A pesar de estas cifras desalentadoras, el Gobierno maneja estudios de opinión pública que sugieren que el escándalo no implicaría una pérdida de votos significativa, al menos en términos estrictamente electorales. El análisis comparado con otros casos de presunta corrupción, como el de Amado Boudou o las condenas a Ricardo Jaime y Lázaro Báez, indica que en contextos de polarización extrema, la lealtad del núcleo duro de votantes tiende a reforzarse, sin que estos hechos alteren sustancialmente las preferencias electorales.

Las “buenas noticias” en el plano macro y hasta en cierta medida microeconómico no tienen el impacto que idealmente merecerían dada la atención que en la conversación pública se le otorga al caso Adorni

La visión del oficialismo y los desafíos económicos

Dentro del equipo económico, existe un clima de frustración. Consideran que las “buenas noticias” en el plano macro y microeconómico no logran el impacto deseado en la conversación pública, debido a la atención que acapara el caso Adorni. Un managing partner de un fondo de inversión europeo, por ejemplo, lamentó que un proyecto de 9 mil millones de dólares como el RIGI de Vicuña, en San Juan, no haya generado una ola de optimismo. Desde el oficialismo, un diputado asegura que la mejora económica y la sólida reputación en seguridad serán los principales argumentos para la reelección, minimizando la trascendencia del caso Adorni.

La decisión de Milei de sostener a Adorni, incluso frente a cuestionamientos de influyentes integrantes de su gabinete y aliados políticos, sugiere que el Presidente percibe más beneficios que costos en esta estrategia. Fuentes cercanas al Gobierno indican que el mandatario está satisfecho con el rumbo de la gestión y los resultados obtenidos, adhiriendo a la máxima de que “equipo que gana no se toca”.

Falta de reemplazo y vínculo afectivo

Un integrante de la desactivada “mesa política” reconoce que no existe un “reemplazante natural” para Adorni, alguien que cuente con la confianza del Presidente y el conocimiento de los temas de gestión. La dificultad del Gobierno para atraer nuevo talento en cargos críticos, debido a los magros salarios, las dificultades de adaptación y la incertidumbre en la estabilidad de los cargos, agrava esta situación. Un prestigioso headhunter señala la paradoja de que Milei haya dispuesto reemplazos en cargos fundamentales por cuestiones menores, mientras sostiene a Adorni “contra viento y marea”.

El vínculo afectivo entre Milei y Adorni es un factor clave. El Presidente considera a Adorni su amigo, y en su cosmovisión, el componente emocional es fundamental. Esta cercanía podría explicar la resiliencia del jefe de Gabinete ante las críticas, ya que Adorni “arrastra la marca”, dispersa la atención y atrae los cuestionamientos que, de otro modo, podrían dirigirse a aspectos más medulares y controversiales de la gestión, como el reforzamiento del hiperpresidencialismo o los cambios en el régimen de selección de jueces de la Corte Suprema.

Compartir: