Tensión en el Gobierno: Adorni bajo fuego por Tecnópolis y su patrimonio, con cruces internos y un sector que no descarta la censura
La situación de Manuel Adorni, jefe de Gabinete de Ministros, se torna cada vez más compleja dentro del Gobierno, con crecientes tensiones que lo ubican en el centro de disputas políticas y judiciales. Un fuerte cruce con Mara Gorini, asesora de confianza de Karina Milei, y la polémica por la justificación de su patrimonio, sumado a una controvertida licitación del predio de Tecnópolis, marcan un momento de alta fragilidad para el funcionario.
El detonante más reciente fue un explosivo encuentro en Casa Rosada. “¡Sos un desagradecido! Con todo lo que hice por vos…”, le habría espetado Gorini a Adorni, según fuentes cercanas. El reproche, atribuido a la asesora cuya cercanía con “El Jefe” (Karina Milei) le otorga una influencia considerable, se vincula directamente con la decisión de Adorni de no avanzar con la firma de la concesión por 25 años del predio de 50 hectáreas de Tecnópolis. El jefe de Gabinete es consciente de que este movimiento podría abrirle un nuevo frente judicial, en un contexto donde ya acumula varias complicaciones.
El conflicto por Tecnópolis y los intereses cruzados
La licitación de Tecnópolis es de particular interés para Mara Gorini. Su pareja y socio hasta su ingreso en la Presidencia, Marcelo Dionisio, compartió directorio en Foggia Group, una de las empresas que integra el conglomerado que se perfila como favorito para quedarse con la adjudicación del predio de Villa Martelli. Esta situación genera un fuerte interrogante sobre si el reclamo de Gorini a Adorni fue de índole política, por el supuesto apoyo que ella le habría dado para posicionarse en la carrera por la Jefatura de Gabinete, o si se basó en un tema comercial. Cabe recordar que Foggia figuraba como cliente de Be+, la empresa de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, y la Justicia investiga pagos por unos 50 millones de pesos en ese marco.
Este cortocircuito evidencia el declive del apoyo a Adorni, incluso dentro del denominado “karinismo”. A pesar de haber contado con el respaldo político de Javier Milei y la cobertura interna de la secretaria general de Presidencia, el jefe de Gabinete se encuentra ahora más expuesto. La falta de respaldo público tras su entrevista sobre el incremento patrimonial, donde solo el cineasta Santiago Oría y la diputada Lilia Lemoine salieron en su defensa, es un claro indicador de su aislamiento. Ni siquiera los llamados previos a ministros de Aimé Ayelén ‘Meme’ Vázquez, su jefa de Gabinete, invocando un pedido de los hermanos Milei, lograron generar un espaldarazo significativo.
Patrimonio, bitcoins y la mesa política
La justificación de su patrimonio, que incluyó la referencia a ahorros en bitcoin, fue duramente criticada internamente. “Es un caradura, ni un nene de cinco años puede creer esa historia. Y además fue todo muy desprolijo, ni siquiera le contó a sus abogados que tenía archivo hablando mal del bitcoin”, bramó un alto funcionario. Este tema dominó la última parte de la tensa mesa política del jueves, que se reunió en Casa Rosada.
En esa reunión, Patricia Bullrich, molesta por la situación, afirmó que “esto es más que un error, esto es una omisión ética”. Adorni, por su parte, pidió contemplación y solicitó que las diferencias no se hicieran públicas, argumentando que dañaban al Gobierno. Bullrich no retrocedió y le espetó: “El daño lo estás haciendo vos. ¡Estás rompiendo nuestro contrato de la lucha contra la casta!”. El jefe de Gabinete intentó justificarse aduciendo que hasta el cambio de Gobierno fue “un ciudadano más” afectado por la economía, e incluso Karina Milei lo respaldó parcialmente, señalando que “muchos argentinos tenían plata en negro”.
Sin embargo, la discusión se centró en el pasado. Adorni había jurado en encuentros anteriores que podía justificar sus gastos con su patrimonio forjado en el sector privado, pero que prefería no dar detalles por consejo de sus abogados. Santiago Caputo planteó: “Hubiera estado bueno saber antes todo esto, porque nos comimos 90 días de ataques al pedo”. La mayoría de los presentes en la mesa política coincidió en que la explicación del bitcoin habría sido más creíble si se hubiera planteado al inicio de la investigación por enriquecimiento ilícito, pero que “ahora ya es tarde” políticamente. En el ámbito judicial, se maneja la expectativa de que la Justicia “se tome dos meses para revisar las inconsistencias patrimoniales y después se duerma la causa”, según trascendió de la palabra del secretario de Justicia, Santiago Viola, previo al viaje de Ariel Lijo a París.
Congreso y moción de censura: ¿una salida conveniente?
Para ganar tiempo, la mesa política resolvió activar el Congreso, aunque las iniciativas del Gobierno están frenadas por la reticencia de los aliados a acompañar proyectos en medio del “Adorni-Gate”. La oposición, en tanto, acelera negociaciones para votar una moción de censura. Dentro del Gobierno, existen dos posturas: quienes ven la censura como una muestra de extrema debilidad institucional y quienes la advierten como una salida conveniente, ya que “resolvería el ruido político y ubicaría a Milei como víctima de un ataque opositor inédito”. Entre estos últimos se encuentran karinistas con expedientes sensibles pendientes de firma, que comienzan a ver a Adorni “más como un problema que una solución”.
“No nos preocupa. Que el trabajo lo haga la oposición no estaría nada mal. Es mejor ahora que hacer campaña con Adorni el año que viene”, ironizó un integrante de la mesa política, convencido de que, “hasta con un procesamiento”, los Milei “no lo van a soltar”.

