Chunchuna Villafañe, la fundadora de AMA: “Lo hice por plata, pero me vi envuelta en una vorágine”
Con su rostro anguloso, melena rubia, ojos claros y una voz ronca que la hizo inconfundible, Chunchuna Villafañe se consolidó como un ícono de la belleza nacional entre los años 60 y 70. Protagonizó más de 300 avisos publicitarios, vendiendo desde televisores hasta perfumes y autos de lujo, y fue descrita por las revistas de la época como “una bomba sexy que factura millones”. Sin embargo, su legado va más allá del glamour: fue una de las fundadoras de la Asociación Modelos Argentinos (AMA), una entidad que no solo buscaba proteger los derechos de los profesionales del rubro, sino que también fue inmortalizada en una popular canción del dúo Pedro y Pablo.
La fundación de AMA es un hito tan significativo que, desde 1967, cada 30 de agosto se celebra el Día del Modelo en la Argentina, en conmemoración de aquella iniciativa pionera. Villafañe, en una de sus últimas entrevistas publicada en LA NACION en noviembre de 2023, en su luminosa casa de Florida, repasó los orígenes de su carrera y el impulso detrás de la creación gremial.
De la arquitectura a la pasarela: los inicios de un ícono
Mientras trabajaba dibujando edificios para el Correo Central y estudiaba arquitectura, la vida de Chunchuna Villafañe dio un giro inesperado. Casada por entonces con el cantante Horacio Molina, fue su cuñado, el publicista Carlos Molina, quien le propuso posar para un aviso. “Cuando me di cuenta de que con sólo un día de fotos ganaba lo mismo que trabajando un mes dentro del Correo, dije que sí. Lo hice por la plata, pero enseguida me vi envuelta en una vorágine donde me llamaban de todos lados”, relató.
Su imagen rápidamente se convirtió en un imán para las marcas. Tras campañas exitosas para la crema bronceadora Charmís, las gaseosas Gini y Rhondine textil en 1965, y los bombones Noel en 1966, su consagración llegó con la campaña de Loción Valet de Gillette. En ese spot emblemático, Villafañe mordía una mano masculina con un “Grrrr”, una imagen que hoy, como acérrima defensora de los animales, consideraría impensable. También fue figura de Colchones Suavegom, el Banco Shaw, revestimientos Corlok, los televisores Ranser y Cerveza Pilsen, entre muchos otros.
Consultada sobre su característica voz ronca, que la hacía tan atractiva en las propagandas, Chunchuna explicó: “Desde chica tuve problemas en la voz. Apenas nací me quedé muda, fui afónica y me quedó una voz algo rara que me servía para las propagandas”.
Profesionalismo y límites: “Sin besos en la boca ni contacto físico”
A pesar de la vorágine y el éxito, Chunchuna Villafañe siempre mantuvo límites claros en su trabajo. “Los fotógrafos no tenían sexo para mí. Yo miraba a la lente y veía al hombre de mi vida, a Horacio. Nunca le di un beso en la boca a nadie en el set”, afirmó. También era selectiva con los trabajos y rechazaba aquellos que implicaban contacto físico. “No dejaba que me alzaran en brazos, no me gustaba”, sentenció.
Su popularidad era tal que en la calle la reconocían y le gritaban “Fammi guau”, una frase del célebre spot de Sylvapen donde el actor italiano Ugo Tognazzi le pedía a una seductora Chunchuna que le hiciera “guau”, a lo que ella respondía: “No. Te hago click”, en alusión a la birome automática. Su campaña favorita, sin embargo, fue una para una marca de indumentaria donde se disfrazó de la célebre pirata irlandesa Anne Bonny, una mujer “brava” como ella misma se definió entre risas.
A pesar de los millones que facturaba su imagen, Chunchuna reveló que no cobra derechos por esas publicidades históricas. Su carrera como modelo y actriz (con un destacado rol en La historia oficial) dio paso a su pasión por el diseño de jardines y la reforma de casas, actividades que la mantienen activa y con un “estilo Chunchuna” inconfundible.
El origen de AMA y la canción de Pedro y Pablo
La idea de crear una entidad que protegiera a los modelos surgió de una experiencia personal de Villafañe durante una fría campaña en el lago Nahuel Huapi. “Estaba helada. Tenía los dedos de las manos tan congelados y duros que el director, Julio García del Río, me los juntaba para que no se entumecieran”, recordó. El detonante fue ver a un compañero, enfurecido por la falta de pago, estrellar una máquina de escribir contra el piso. “Nosotros ni teníamos contratos, no sabíamos cuándo íbamos a cobrar, ni cuánto ganaríamos. Entonces yo dije a él ese día, juntémonos. ¡Hagamos ya un gremio que nos proteja!”, relató.
Así nació la Asociación Modelos Argentinos, fundada por Chunchuna Villafañe junto a María Marta Lagarrigue, Karin Pistarini, Mirta Miller, Ante Garmaz, Hugo Puiggrós, Jorge Lezama, Claudia Sánchez, Mauricio de Ferrari, Aníbal Serrano y Viviana Dellavedova. Para recaudar fondos, el 30 de agosto de 1967 organizaron una gran fiesta en la boite Mau-Mau, a la que asistieron numerosos famosos. Este evento fue clave para la consolidación de la asociación, que llegó a reunir cerca de 300 miembros.
La trascendencia de AMA fue tal que el dúo de canción de protesta Pedro y Pablo, compuesto por Miguel Cantilo y Jorge Durietz, les dedicó la célebre canción Asociación modelos argentinas, cuya letra menciona directamente a Chunchuna, Susana Giménez y Karin Pistarini, inmortalizando así su rol pionero en la defensa de los derechos de los modelos en Argentina.

