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Yergin y la oportunidad argentina: «Vaca Muerta es una de las principales cuencas del mundo»

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Daniel Yergin, el influyente analista energético y fundador de S&P Global Commodity Insights, ha puesto el foco en la Argentina como uno de los beneficiarios naturales de la reconfiguración del mapa energético global. En un contexto de la «mayor disrupción energética que el mundo haya visto jamás» por la crisis del estrecho de Ormuz, Yergin subraya el potencial de Vaca Muerta, una de las cuencas no convencionales más grandes del mundo, y la ubicación estratégica del país sin puntos de estrangulamiento.

Sin embargo, el experto, cuyos análisis son considerados «biblias» en despachos de la Casa Blanca, ministerios europeos y directorios de grandes petroleras, también emitió advertencias claras. La previsibilidad, la estabilidad regulatoria y la capacidad de repatriar ganancias son condiciones que la Argentina aún debe consolidar para capitalizar plenamente este potencial. Yergin participó este lunes en la Argentina de la conferencia de Arpel, la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe.

La crisis del estrecho de Ormuz y el nuevo mapa energético

La situación en el estrecho de Ormuz, cerrado desde el 28 de febrero a raíz del conflicto bélico, fue calificada por Yergin como una «agitación histórica» que ha alterado profundamente el suministro global. «Es, claramente, la mayor disrupción energética que el mundo haya visto jamás. Y ha durado mucho más de lo que nadie hubiera podido anticipar al principio», afirmó el Premio Pulitzer por su libro El premio.

El estrecho, por donde solía transitar el 20% del petróleo y el 20% del gas natural licuado (GNL) mundial, además de un tercio de los fertilizantes, helio y aluminio, ha revelado la integración de la región del Golfo en la economía global. Yergin estima que, incluso si se abriera mañana, la normalidad tardaría unos seis meses en restablecerse al 80% de los niveles previos, debido a la cantidad de barcos atrapados y la necesidad de generar confianza en la estabilidad.

En este escenario de inestabilidad, el «gurú» energético observa un claro ganador geopolítico: el hemisferio occidental. La crisis «aumentará el impulso para encontrar y desarrollar recursos en otros lugares», mencionando a Brasil, Surinam, Guyana y, especialmente, la Argentina, como áreas de gran interés para la exploración y desarrollo de recursos.

Los desafíos y oportunidades de la Argentina

Consultado sobre qué necesita la Argentina para convertirse en un actor principal del sector, Yergin fue contundente:

«Hace falta previsibilidad. Que sea una política de Estado. Confianza. Y que las empresas sepan que podrán repatriar ganancias. Si Vaca Muerta logra llegar a su potencial técnico, será enormemente beneficioso para la economía argentina. Pero necesita estabilidad fiscal, estabilidad regulatoria, cadenas de suministro y un ecosistema que lo sostenga.»

El analista destacó el valor de la ubicación de la Argentina en el Atlántico, sin depender de estrechos, lo que ofrece una diversificación importante. Reconoció que Vaca Muerta ya es una de las principales cuencas de recursos del mundo, y que la combinación de políticas adecuadas, la dotación de recursos y el contexto global «eleva y fortalece la posición competitiva de la Argentina».

A pesar del optimismo, Yergin no eludió la «preocupación por la volatilidad argentina» que siempre existe entre los inversores. «La Argentina siempre tuvo mucho potencial, pero no siempre pudo concretarlo. Usted lo vive todos los días», señaló, en referencia a la recurrente incertidumbre sobre si «esta vez es diferente» para el país.

Seguridad energética y transición: un replanteo global

La crisis actual, según Yergin, ha forzado un «replantamiento profundo de la transición energética». Las suposiciones previas a 2019 sobre el «net zero» no se han confirmado. El consumo de energía sigue creciendo en todos los segmentos, y existe una clara división entre el mundo desarrollado y el mundo en desarrollo, que no comparte la visión de Bruselas o Washington. Los centros de datos y la inteligencia artificial, con su «hambre insaciable de electricidad», están impulsando una mayor demanda de gas natural para generación, contrariamente a las expectativas de algunos gobiernos.

Yergin proyecta que la demanda mundial de petróleo se estancará en la primera mitad de la década de 2030, pero la de gas natural continuará creciendo hasta la década de 2040. Subraya que la seguridad energética «tiene un precio, y hay que decidir si se está dispuesto a pagarlo», una lección que Europa está aprendiendo tras su dependencia del gas ruso y la desindustrialización por sobrerregulación ambiental.

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