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Patricia Bullrich refuerza su perfil propio con señales al electorado macrista y proyecto de biocombustibles

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En un escenario político donde la mayoría de los libertarios se alinea estrictamente con las directrices de Karina Milei, la senadora Patricia Bullrich está construyendo una agenda propia. Sus movimientos son calculados, evitando una ruptura con el oficialismo, pero enviando claras señales al electorado que la apoyó como candidata presidencial de Juntos por el Cambio.

En las últimas semanas, Bullrich ha impulsado un proyecto de ley sobre biocombustibles que busca atraer al sector agroindustrial. Al mismo tiempo, tomó distancia de la controversia que rodea a Manuel Adorni por el crecimiento de su patrimonio y adelantó la presentación de su propia declaración jurada de bienes, en un gesto que subraya su reclamo de mayor transparencia dentro del Gobierno. Estas acciones conectan con dos pilares históricos del electorado macrista: el respaldo al campo y la demanda de probidad institucional.

Bullrich busca reconectar con votantes desilusionados

Estas iniciativas emergen en un contexto particular. Un estudio de Casa Tres, consultora vinculada al macrismo y dirigida por Mora Jozami, revela que el 40% de quienes votaron a Bullrich en 2023 hoy expresan incertidumbre y desilusión. Solo el 35% de este segmento manifiesta esperanza sobre el futuro del país, una cifra que contrasta fuertemente con el 64% de esperanza entre los votantes libertarios puros.

Dime a quién votaste y te diré cómo te sientes sobre el futuro del país.

El 63% de quienes votaron a Milei siente esperanza. Entre los de Bullrich cae al 35% y el 40% experimenta incertidumbre/desilusión. En los de Massa, casi 7 de cada 10 expresan bronca o angustia. pic.twitter.com/XDEiUl8XuR

— Mora Jozami (@morajozami) May 20, 2026

A pesar de la desilusión de parte de su base electoral, la imagen de la senadora se mantiene en niveles altos. Consultoras como Giacobbe y Atlas Intel (que elabora un informe para Bloomberg) la posicionan con más de 39 puntos de imagen positiva, incluso por encima del Presidente. Sin embargo, los especialistas advierten que una alta imagen no se traduce automáticamente en intención de voto.

Los movimientos de Bullrich son observados con atención por el oficialismo, especialmente después de desmarcarse del caso Adorni. Aunque Javier Milei la cuestionó en una reunión de la mesa política –episodio que la senadora atribuyó a la “emocionalidad” del Presidente–, el Gobierno evita confrontarla directamente. Incluso el jefe de Gabinete la calificó de “fenómena” tras su exposición sobre la demora en la presentación de la declaración jurada.

Proyecto de biocombustibles, la primera iniciativa propia

En este marco, cobra especial relevancia el proyecto de ley que Bullrich impulsa por iniciativa propia: un marco regulatorio de 15 años para un mercado de biocombustibles competitivo y desregulado. La propuesta busca aumentar progresivamente el corte obligatorio del biodiesel del 7,5% al 10% y el del bioetanol del 12% al 15% en un plazo de doce meses.

Esta iniciativa responde a un reclamo histórico de provincias con fuerte peso agroindustrial como Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, así como del interior bonaerense. El sector se enfrenta al lobby petrolero, especialmente fuerte en Vaca Muerta, un modelo energético que la actual gestión ha priorizado. A pesar de representar a la Ciudad de Buenos Aires en el Senado, Bullrich ha tomado esta bandera.

Hasta ahora, en su rol de jefa de bloque libertario, se había limitado a respaldar proyectos del Poder Ejecutivo. Este es el primer proyecto con su sello personal. “Es algo que se venía trabajando junto al secretario de Energía. Lo presentó con los integrantes de LLA de esa comisión”, aclararon fuentes cercanas a la senadora.

La avanzada de Bullrich coincide con un mayor despliegue territorial y político. Mantiene una agenda activa con dirigentes y empresarios de todo el país, incluyendo visitas a la Bolsa de Comercio de Córdoba, actividades en Montevideo con la Fundación Manantiales, encuentros con legisladores hondureños y un viaje a Chile para reunirse con José Antonio Kast. La próxima semana visitará Mendoza para un evento académico sobre ciberseguridad.

Santa Fe es un punto clave en su estrategia. La semana pasada, Federico Angelini, dirigente cercano a Bullrich, dejó su cargo en el Ministerio de Seguridad para unirse al equipo del gobernador Maximiliano Pullaro. La relación entre Bullrich y Pullaro se fortaleció durante la implementación del Plan Bandera, la estrategia de seguridad para Rosario. Angelini, según se pudo saber, se alejó de la gestión nacional por coincidir con Bullrich en que Adorni no debería continuar al frente de la Jefatura de Gabinete.

Desde el bullrichismo, sin embargo, se busca evitar cualquier señal de ruptura con la conducción libertaria. Si bien admiten las ambiciones políticas de Bullrich, sostienen que “no es momento de pensar en candidaturas”. Hablan de un proceso “de abajo hacia arriba”, enfocado en ampliar la base política del oficialismo entre sectores no peronistas, una lógica que difiere del armado de Karina Milei, centrado en la pureza libertaria.

“Tiene que ver con darle mayor gobernabilidad al Presidente y bajar el riesgo país”, afirman allegados a la senadora. “No va a sacar los pies del plato. Todo apunta a fortalecer la reelección de Milei”.

Bullrich también mantiene un diálogo indirecto, aunque cordial y distante del vínculo personal que tuvieron, con Mauricio Macri. Un eventual reencuentro político a futuro no se descarta, y quienes conocen a ambos aseguran que, de ocurrir, responderá más al pragmatismo que a un acercamiento personal.

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