Lago Lácar: denuncian «extrema gravedad ambiental» por el sistema cloacal en San Martín de los Andes
SAN CARLOS DE BARILOCHE.– La intendenta del Parque Nacional Lanín, Ana María de las Nieves Aquín, envió una notificación formal al intendente de San Martín de los Andes, Carlos Saloniti, alertando sobre la “extrema gravedad ambiental e institucional” que genera el funcionamiento deficitario del sistema cloacal urbano. La intimación exige la presentación de informes técnicos y planes de contingencia en un plazo de 72 horas.
El documento advierte que los vertidos de efluentes sin tratar en los arroyos Pocahullo y Calbuco están afectando directamente la calidad del agua del Lago Lácar, lo que provoca un impacto irreversible en un ecosistema protegido por leyes nacionales. Desde el Parque Nacional Lanín remarcaron la necesidad de abordar la situación con “medidas preventivas sostenidas”, dada la creciente demanda sobre los sistemas de saneamiento en un contexto de expansión urbana.
Preocupación vecinal y reconocimiento de déficit
La problemática cobró relevancia pública luego de que vecinos de San Martín de los Andes solicitaran a la Cooperativa de Agua Potable y Otros Servicios Públicos un informe detallado sobre el estado de las plantas de tratamiento. Aunque la cooperativa desmintió un “colapso” del sistema, sí admitió un “error involuntario” en la entrega de datos iniciales y, más importante, reconoció un marcado déficit estructural.
Según la institución, las ampliaciones del sistema proyectadas para 2008 y 2018 nunca fueron ejecutadas por el Estado. “Se ratificó que las plantas necesitan inversión y ampliaciones, previstas, algo que se viene reclamando desde el año 2008, fecha en la que debería haberse hecho la primera”, indicó a LA NACION Marcela Mariña, vicepresidenta del consejo de administración de la Cooperativa de Agua Potable de San Martín de los Andes.
El defensor del Pueblo y del Ambiente de la localidad, Fernando Bravo, manifestó su preocupación por el riesgo sanitario, especialmente durante la temporada estival, cuando la capacidad de las plantas se ve sobrepasada por el aluvión turístico. Bravo propuso revisar las tarifas para asegurar los insumos necesarios y reclamó la implementación de un plan de contingencia por nuevos derrames, dando intervención a organismos nacionales y provinciales.
Incidentes previos y falta de respuestas
La preocupación se intensifica ante los antecedentes de los últimos años. En diciembre de 2024, la rotura de una cañería en la Planta de Tratamiento de Efluentes Cloacales (PTEC-1) derivó en el vertido de líquidos con tratamiento parcial al lago, lo que obligó a la clausura preventiva del acceso costanero. Un incidente similar ocurrió en septiembre de 2025, con otra rotura crítica y el consecuente vertido de emergencia al arroyo Pocahullo, que también llevó a la clausura de la playa céntrica.
Durante ambas contingencias, el Parque Nacional Lanín solicitó información técnica a la municipalidad y al Organismo de Control Municipal (OCM) sobre las causas y medidas correctivas, pero “nunca se recibió la información requerida”, según informaron desde el área protegida.
Desde la municipalidad confirmaron que el OCM, órgano independiente que regula la concesión del sistema, será el encargado de responder a la intendenta del parque. Aunque se prevé una respuesta técnica esta semana, recordaron que el OCM ya negó el colapso de las plantas, en línea con lo comunicado por la Cooperativa de Agua.
“La planificación urbana y el otorgamiento de factibilidades edilicias no pueden disociarse de la capacidad real de soporte de la infraestructura sanitaria. Avanzar en el desarrollo urbano ignorando esta premisa vulnera abiertamente los Principios Preventivo y Precautorio consagrados en el Artículo 4º de la Ley General del Ambiente Nº 25.675”, advirtió Ana María de las Nieves Aquín.
Valeria López Oronoz, vecina de la localidad, cuestiona la viabilidad de un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial que impulsa el municipio, el cual definirá el crecimiento de la ciudad, cuando el sistema cloacal ya opera al límite. “En San Martín ya nos acostumbramos a que el verano pueda empezar con la playa cerrada por líquidos cloacales que terminan en el agua. Eso, en una ciudad que vive del turismo, no es un detalle”, lamentó López Oronoz.
Obras pendientes y falta de financiamiento
Hace un año, el gobernador neuquino Rolando Figueroa y el intendente Saloniti firmaron un convenio para la obra de tratamiento y disposición de barros cloacales, con un aporte del 50% de cada parte. En ese momento, Saloniti destacó la necesidad de ayudar a la Cooperativa ante la disolución del Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (Enohsa), que era la fuente de financiamiento nacional. Sin embargo, el acuerdo provincial y municipal quedó fuera del presupuesto.
Esta semana, Aquín reclamó un cronograma de obras definitivo que contemple un plan de inversiones, ampliación, adecuación y mejora del sistema cloacal, especificando plazos, fuentes de financiamiento y responsables. La ONG Amigos de la Patagonia calificó la liberación de líquidos cloacales al lago como un “delirio” y subrayó su impacto negativo en el ecosistema y la economía turística.

