Milei ironiza sobre el consumo en la avenida Corrientes pese a los datos de caída
Luego de que los índices de consumo masivo volvieran a mostrar señales de debilidad en abril, el presidente Javier Milei compartió en sus redes sociales un video con imágenes de la actividad nocturna sobre la avenida Corrientes. “El consumo deprimido más loco de la historia de la humanidad”, ironizó en un posteo en X, agregando: “Eso que el video es a fin de mes… ¡Ah! Pero el metro cuadrado de Pepito…”.
El mensaje del mandatario citó la publicación del realizador audiovisual oficialista, Santiago Oría, quien además de compartir el video con imágenes de la pizzería Güerrín —un clásico porteño— destinó duras palabras para críticos economistas y periodistas. “Otro finde con todo al taco. Calles llenas, estadios llenos, recitales llenos, teatros llenos, restaurantes explotados”, definió Oría, y añadió: “Mientras los econochantas y periodistas mienten. NOLSALP (acrónimo para ‘No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas’). La gente lo sabe”.
El consumo deprimido más loco de la historia de la humanidad. Y eso que el video es a fin de mes… Ah! Pero el metro cuadrado de Pepito…
CIAO!— Javier Milei (@JMilei) May 31, 2026
La caída del consumo y el cambio de hábitos
La ironía presidencial contrasta con los últimos informes de consultoras privadas. Según Scentia, las ventas de productos de la canasta básica —alimentos, bebidas, artículos de higiene personal y limpieza— registraron una caída interanual del 3,8% en abril al considerar el conjunto de los canales relevados. El retroceso fue más marcado en las grandes cadenas de supermercados.
Si bien este dato refleja una desaceleración de la caída respecto de marzo, cuando las ventas habían retrocedido un 5,1% interanual, el consumo todavía no logra consolidar una recuperación sostenida. Con el resultado de abril, el acumulado del primer cuatrimestre muestra una baja del 3,3%. Por su parte, la consultora NielsenIQ informó que las ventas de marzo y abril se mantuvieron prácticamente en el mismo nivel que en igual período de 2025. De acuerdo con sus mediciones, el rubro alimentos fue el de mejor desempeño, con un crecimiento interanual del 1%, mientras que los segmentos de cuidado personal y limpieza registraron una caída del 3,3%.
Fuera de la discusión sobre los niveles de consumo, un estudio reciente de la consultora Bain & Company detectó además cambios significativos en el comportamiento de los argentinos. Según el informe Consumer Pulse 2026, en un contexto de volatilidad económica emergió la figura del “consumidor inmediatista”, caracterizado por la búsqueda de respuestas rápidas, beneficios concretos y decisiones de compra cada vez más enfocadas en el corto plazo.
De acuerdo con el relevamiento, el ánimo de los consumidores se deterioró este año y las finanzas personales continúan siendo la principal fuente de preocupación para el 59% de los encuestados. Sin embargo, el estudio también identificó una paradoja: mientras persiste el pesimismo sobre la situación actual, cerca de la mitad de la población mantiene expectativas favorables sobre el futuro del país en los próximos cinco años.
Tecnología y salud, nuevos motores de cambio
El informe de Bain & Company además destacó tendencias que comienzan a modificar los patrones de consumo. Entre ellas, el avance de los tratamientos basados en GLP-1 para la pérdida de peso, cuyo uso alcanza al 31% de los consumidores de altos ingresos. Según la consultora, estos medicamentos impulsan una reducción en el consumo de snacks, postres y alcohol, al tiempo que favorecen la demanda de alimentos frescos y productos con alto contenido proteico.
La tecnología también aparece como un factor determinante. El 70% de los argentinos ya utiliza herramientas de inteligencia artificial, mientras que crece el denominado “comercio conversacional” a través de WhatsApp y redes sociales, canales que ganan terreno frente a las aplicaciones tradicionales para la búsqueda de productos, comparación de precios y realización de compras.
En paralelo, los programas de fidelización mantienen un peso relevante en las decisiones de compra. Según el estudio, los argentinos participan en promedio de 6,6 programas de beneficios y para la mitad de los consumidores forman parte de los factores decisivos al momento de elegir dónde comprar o qué medio de pago utilizar.

