Pastizales bajo amenaza: menos del 4% de los ecosistemas naturales están protegidos en Argentina
Argentina enfrenta una crítica situación con sus pastizales naturales: menos del 4% de estos ecosistemas vitales se encuentran bajo alguna forma de protección. La alarmante cifra surge de un informe elaborado por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) en colaboración con Fundación Vida Silvestre Argentina. El estudio subraya el rol fundamental de los pastizales en la producción de alimentos, el sostenimiento de la ganadería y la provisión de servicios ambientales esenciales para el país.
El análisis conjunto de ambas instituciones no solo destaca el valor ecológico de estos biomas, sino que también profundiza en sus implicancias productivas y económicas. La degradación y falta de protección de los pastizales naturales no solo ponen en jaque la biodiversidad, sino que también amenazan la sustentabilidad de actividades económicas clave y la capacidad del ambiente para regular procesos climáticos e hídricos.
Impacto en la producción y servicios ambientales
Los pastizales naturales son mucho más que extensiones de hierba. Actúan como reservorios de biodiversidad, reguladores hídricos que previenen inundaciones y sequías, y sumideros de carbono que contribuyen a mitigar el cambio climático. Además, son la base de la producción ganadera extensiva, un pilar de la economía argentina, y sustentan la producción de alimentos que llega a la mesa de millones de personas.
La advertencia de la FAUBA y Vida Silvestre apunta a que la continua pérdida y fragmentación de estos ecosistemas, impulsada por el avance de la frontera agrícola, la urbanización y otras actividades humanas, compromete seriamente estos servicios. La falta de políticas de conservación y manejo sostenible agrava un escenario que, según los expertos, ya es crítico.
Un llamado a la acción para la conservación
El estudio se presenta como un llamado urgente a las autoridades y la sociedad para revertir esta tendencia. La protección de un porcentaje tan bajo de pastizales naturales en un país con la extensión y diversidad de Argentina representa un déficit significativo en materia de conservación ambiental. Los especialistas insisten en la necesidad de implementar estrategias que integren la producción con la conservación, fomentando prácticas ganaderas sostenibles y promoviendo la creación y gestión efectiva de áreas protegidas.
«Está en riesgo un ecosistema clave para servicios ambientales y desarrollo de comunidades», advierte el estudio, haciendo hincapié en la interconexión entre la salud de los pastizales y el bienestar humano y económico.
La preservación de estos paisajes no solo es una cuestión ecológica, sino también una inversión en la resiliencia productiva y ambiental del país frente a los desafíos del futuro.

