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Megaoperativo en La Matanza: Desmantelan red de clínicas truchas vinculada a piratas del asfalto y posibles homicidios

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Una compleja red criminal que operaba un sistema de medicina prepaga clandestino en La Matanza, utilizando clínicas, ambulancias y farmacias sin habilitación, fue desmantelada tras un megaoperativo que derivó en la detención de 29 personas. La trama, que inicialmente se investigó por su conexión con piratas del asfalto y lavado de dinero, ahora enfrenta la posibilidad de agravarse a la figura de homicidio por dolo eventual, tras la aparición de familiares de pacientes fallecidos.

La organización ofrecía cobertura de salud por 40.000 pesos mensuales en zonas vulnerables donde escasean los servicios hospitalarios. Sin embargo, los profesionales que atendían no tenían habilitación para ejercer la medicina, utilizaban sellos falsos y operaban en consultorios ilegales, poniendo en grave riesgo la vida de los pacientes.

De piratas del asfalto a una red de salud ilegal

La investigación, a cargo del fiscal Fernando Garate, se inició en febrero a raíz de una serie de asaltos cometidos por una banda de piratas del asfalto. Los detectives de la División contra el Robo Organizado de la Policía Federal lograron identificar al cabecilla, Alberto Rubén Santarceri, y a su principal colaborador, Gabriel Musse. Ambos, según fuentes judiciales, tendrían antecedentes por un homicidio cometido en 2008. Las ambulancias y clínicas de la red estaban ploteadas con las siglas “ARS Salud”, que corresponden a las iniciales de Santarceri.

A medida que la pesquisa avanzaba, se descubrió que para lavar el dinero obtenido de los robos, la banda había montado este sistema de medicina prepaga trucho, instalando una clínica en González Catán, un servicio de ambulancias y una cadena de farmacias en localidades como Virrey del Pino, San Justo y Laferrere. Se identificaron al menos otras dos empresas de salud y domicilios vinculados a Santarceri y su familia, incluyendo uno relacionado con la firma “Dios con Nosotros Centro Médico Cristiano S.A.S.”.

Homicidio por dolo eventual y sellos falsos

Inicialmente, los 29 detenidos fueron imputados por asociación ilícita y ejercicio ilegal de la medicina con títulos falsos. No obstante, la aparición de familiares de pacientes que fallecieron tras ser atendidos en la clínica trucha podría llevar a una acusación más grave: homicidio por dolo eventual. Para confirmar esta sospecha, se requerirán exhumaciones de cuerpos y peritajes que establezcan un nexo causal entre las muertes y la atención deficiente. De comprobarse la falta de títulos habilitantes, la pena podría oscilar entre 8 y 25 años de prisión para los falsos médicos y los dueños de las firmas.

Entre los detenidos, once se identificaron como médicos al momento del arresto, portando sellos y credenciales. Sin embargo, la investigación reveló el hallazgo de 286 sellos falsos con nombres de médicos matriculados en la Ciudad de Buenos Aires, que no tenían conocimiento de que sus identidades estaban siendo utilizadas para recetar medicamentos, ordenar estudios o emitir certificados. Una cirujana plástica, por ejemplo, descubrió que su sello aparecía en recetas e informes sobre accidentes de trabajo en La Matanza, donde nunca ejerció.

Evidencia incautada y la sombra de la protección policial

En los allanamientos, además de los sellos apócrifos, los investigadores secuestraron 3200 historias clínicas de pacientes, medicamentos valuados en 80 millones de pesos, 36 celulares, 84 computadoras y tres armas de fuego. Entre los primeros arrestados se encuentran Alberto Rubén Santarceri, Gabriel Musse, Noelia Sofía Luna, Brian Marcelo Santarceri, Nicolás Alberto Santarceri y Dunia Mercedes Suazo Pulido, una médica cubana sin matrícula validada en Argentina.

La investigación apunta a un posible encubrimiento. La Justicia busca determinar cómo la clínica ilegal pudo operar durante casi seis años. Un nuevo personaje, aún no detenido, emerge como clave: un funcionario con despacho en la Jefatura Departamental La Matanza, en Puente 12. Aunque se presenta como médico y firma informes para licencias policiales, no posee título habilitante. Este individuo, que estaría en pareja con la abogada de la nuera del líder de la banda, es señalado como el nexo entre la clínica trucha y jefes policiales que habrían brindado protección a la organización.

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