El Gobierno bloqueó la interpelación a Adorni y Diputados dio media sanción a la Ley Hojarasca
En una jornada marcada por cruces y chicanas, el Gobierno nacional demostró poder en la Cámara de Diputados al bloquear el intento de la oposición de avanzar con un pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Al mismo tiempo, el oficialismo consiguió la media sanción de la polémica Ley Hojarasca, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que busca derogar más de 70 normativas.
La sesión, que estuvo a punto de caerse por falta de quórum, se destrabó a último momento gracias a la llegada de los tres diputados tucumanos que responden al gobernador Osvaldo Jaldo. Su presencia, sumada al apoyo de legisladores provinciales, la UCR y el PRO, permitió a La Libertad Avanza (LLA) alcanzar los 129 votos necesarios para abrir el debate. Este escenario permitió a Martín Menem, presidente de la Cámara, imponer su temario y frustrar una vez más los intentos de la oposición dura de forzar una nueva visita de Adorni al Congreso.
Debate tenso y cruces en el recinto
Antes de que se cayera la sesión opositora, se desató una prolongada discusión reglamentaria que demoró casi una hora el tratamiento de la Ley Hojarasca. La confrontación se escenificó con el peronismo exigiendo la consideración de su temario, mientras los libertarios rechazaban la propuesta. La tensión escaló con el fracaso de una moción peronista para solicitar un cuarto intermedio, cuyo objetivo era iniciar el debate para forzar la comparecencia de Adorni, tras el informe de gestión que presentó el 29 de abril.
La sesión también estuvo cargada de momentos de alto voltaje. El diputado Rodolfo Tailhade (Unión por la Patria) solicitó una cuestión de privilegio por las restricciones de visitas que, según él, sufre la ex presidenta Cristina Kirchner. Durante su exposición, fue interrumpido por el libertario tucumano Gerardo Huesen, a quien Tailhade increpó pidiéndole que retirara de su despacho una imagen del represor Antonio Bussi. Posteriormente, Horacio Pietragalla y Mario Manrique, ambos de Unión por la Patria, se acercaron a la banca de Huesen, generando un breve tumulto que no pasó a mayores.
Otro episodio de tensión se vivió cuando Martín Menem le pidió al diputado Aldo Leiva (Unión por la Patria), quien se presentó en el recinto con una careta de Adorni, que dejara de hacer “payasadas” y emitiera su voto a viva voz. El chaqueño se sintió ofendido, lo que derivó en un cruce de palabras hasta que el presidente de la Cámara cerró la discusión, instándolo a cumplir con el protocolo de votación.
Aprobación de la Ley Hojarasca y críticas opositoras
Más allá de los incidentes, el oficialismo, con el respaldo de la UCR, el PRO y los bloques provinciales, logró la media sanción de la Ley Hojarasca. Esta iniciativa, impulsada por Federico Sturzenegger, busca derogar más de 70 normas que el Gobierno considera “obsoletas”. La propuesta fue girada al Senado con 138 votos positivos, 96 negativos y 9 abstenciones.
El peronismo y la izquierda rechazaron la iniciativa, negando el argumento oficialista de que se derogan normativas “inocuas”. Desde Unión por la Patria, alertaron que el proyecto elimina leyes vinculadas a la salud pública y la producción nacional. El massista Diego Giuliano criticó a Sturzenegger, advirtiendo que la medida responde a “una especie de trauma ideológico” más que a un debate sobre el modelo de Estado. El tucumano Pablo Yedlin, por su parte, apuntó contra la derogación de la Ley 26.688, que defiende la producción pública de medicamentos y vacunas, señalando que “el mercado no va a producir vacuna contra fiebre hemorrágica argentina”.
Nicolás Trotta calificó el tratamiento como “tramposo” y la propuesta de Sturzenegger como una “cortina de humo”, al destacar que se deroga la Ley N° 16.789, de 1965, que obliga a los organismos del Estado a adquirir vehículos de la industria automotriz nacional.
En defensa de la propuesta, el libertario Bertie Benegas Lynch argumentó que “en un país civilizado la regla son los derechos, la libertad, las autonomías individuales y la excepción son las normas y regulaciones”. Consideró que el “laberinto regulatorio y carrera de obstáculos” fueron construidos para “los kioscos políticos”.
Entre las normas que se eliminan, figura la conocida como “Ley del lobizón”, que establece el padrinazgo presidencial del séptimo hijo varón de una familia y garantiza su acceso a la educación pública. También se deroga la normativa que obliga a la Federación Colombófila Argentina a registrar las palomas mensajeras de carrera. Si bien la ley elimina algunas normativas en desuso, como la que inhabilita por 10 años a quien azote a una persona, también avanza sobre la ley que declara de interés nacional la exploración y explotación de carbón mineral por parte de Yacimientos Carboníferos Fiscales.

