Diego Santilli absorbe funciones del ex Ministerio del Interior tras la reforma de Gabinete
El Gobierno nacional formalizó la eliminación del Ministerio del Interior, una decisión que había sido anticipada por el presidente Javier Milei. Las funciones que históricamente dependían de esa cartera serán ahora absorbidas por la Jefatura de Gabinete de Ministros, bajo la órbita de Diego Santilli, quien asume un rol central en la articulación con las provincias y gobernadores.
La medida se concretó a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) publicado en el Boletín Oficial, que establece la nueva arquitectura del Poder Ejecutivo. Esta reforma implica una profunda modificación en la estructura ministerial, buscando una mayor concentración de poder y coordinación en la Jefatura de Gabinete para la relación con los actores subnacionales.
Nueva estructura y roles clave
La reestructuración no solo suprime el Ministerio del Interior, sino que también crea nuevas figuras dentro de la Jefatura de Gabinete para asistir en las tareas ampliadas. El DNU estableció la creación de los cargos de Vicejefe de Gabinete y Vicejefe de Gabinete del Interior. Estas nuevas posiciones tendrán como objetivo principal brindar soporte a la gestión de Santilli en la compleja tarea de coordinar políticas y negociaciones con los gobiernos provinciales.
La decisión de Milei de integrar estas funciones en la Jefatura de Gabinete, con Santilli como figura principal, se produce tras la confirmación del exministro de esa misma cartera como reemplazante de Manuel Adorni, quien hasta ahora se desempeñaba en un rol distinto dentro del organigrama. Este movimiento consolida a Santilli como uno de los hombres fuertes del Gobierno en la relación política con el interior del país.
Impacto en la relación con las provincias
La centralización de las relaciones con gobernadores y provincias en la Jefatura de Gabinete representa un cambio significativo en la dinámica política federal. Anteriormente, el Ministerio del Interior actuaba como el principal interlocutor y articulador de las demandas y proyectos regionales. Ahora, esa responsabilidad recae directamente en la órbita del jefe de Gabinete, lo que podría agilizar ciertos procesos, pero también concentrar la capacidad de negociación en una única figura.
Analistas políticos sugieren que esta medida busca optimizar la gestión de recursos y la implementación de políticas públicas a nivel nacional, al tiempo que refuerza la autoridad de la Jefatura de Gabinete. La eficacia de esta nueva configuración dependerá en gran medida de la capacidad de Diego Santilli y su equipo para construir consensos y gestionar las diversas realidades provinciales bajo esta estructura renovada.

