Inflación: el Gobierno celebra un quiebre en la tendencia, pero otros frentes persisten
El Gobierno de Javier Milei consiguió este jueves la que se perfila como la mejor noticia del año en materia económica: el quiebre de la tendencia de aceleración de la inflación. Tras diez meses de alzas consecutivas, el dato de abril marca un freno que, según proyecciones de economistas, podría llevar el índice de precios al consumidor a niveles cercanos a los de septiembre y octubre del año pasado.
La cifra de 2,6% registrada en abril podría descender a 2,2% en mayo, según estimaciones de buena parte de los especialistas. Este descenso, si bien no representa aún un récord para celebrar, sí implica un retorno a una senda de baja que el Presidente ya experimentó antes y que podría ser clave para sus aspiraciones de reelección. La recuperación de la consigna principal de su campaña, el control de la inflación, lo convertiría en un candidato mucho más potente para el próximo año.
Desafíos económicos y políticos más allá de la inflación
A pesar del optimismo por el dato inflacionario, la economía libertaria sigue enfrentando otros problemas estructurales. La caída de la actividad, el consumo y el empleo industrial son preocupaciones latentes que afectan la simpatía de parte del electorado. La desfinanciación de las universidades públicas, un tema que ocupó la agenda pública esta misma semana, es otro ejemplo de los desafíos que el Gobierno aún debe superar.
Antes de la elección presidencial, el Ejecutivo deberá demostrar que la baja inflacionaria no es un hecho aislado y que tiene un plan para revertir la recesión. La capacidad de la gestión para abordar estos frentes será determinante en los meses que restan hasta la contienda electoral.
El «escándalo Adorni»: una sombra persistente
Paralelamente a la buena noticia económica, el Gobierno busca que el quiebre inflacionario logre desviar la atención del llamado «escándalo Adorni». Sin embargo, esta tarea se presenta compleja, especialmente después de las recientes declaraciones de testigos que expusieron operaciones inmobiliarias y gastos del jefe de Gabinete, Adorni.
En la Justicia ya tienen registrados movimientos en criptomonedas en cuentas que no aparecían en las declaraciones juradas de Adorni y también comienzan a conocerse billeteras virtuales con movimientos importantes en el período que sigue al debut en la función pública del hoy jefe de Gabinete.
Las investigaciones judiciales se centran en cómo el jefe de Gabinete pudo financiar mejoras patrimoniales y su nivel de vida, así como saldar deudas comprometidas para este año. Los movimientos en criptomonedas y billeteras virtuales, que no figurarían en sus declaraciones juradas, añaden una capa de complejidad a la situación. Aunque las operaciones en criptomonedas pueden resultar opacas para el público general, la Justicia busca dilucidar un posible esquema millonario que podría requerir explicaciones del funcionario.
Para la Casa Rosada, la situación de Adorni se ha convertido en un «cable pelado» que genera cortocircuitos constantes, afectando la imagen del Gobierno y desviando el foco de las buenas noticias que pueda obtener en otros frentes.

