Campaña de trigo: entre márgenes ajustados y expectativas de Niño
La campaña fina de trigo se inicia en Argentina con un escenario de cautela para los productores agropecuarios. A pesar de los márgenes ajustados y la presión de los costos, el sector observa una mejora en los precios internacionales del cereal y pronósticos climáticos favorables que podrían impulsar la productividad. La clave, según expertos de empresas líderes, residirá en la incorporación estratégica de tecnología, la genética adecuada y un manejo integral para enfrentar desafíos sanitarios y climáticos.
Representantes de Bayer, BASF y GDM coinciden en que el acompañamiento técnico, la disponibilidad de insumos innovadores y la elección varietal serán fundamentales para sostener los rindes y la calidad de los cultivos, especialmente ante una mayor presión de enfermedades y malezas resistentes.
Productividad: el eje central para la rentabilidad
Hipólito Orsini, líder de Portafolio de Protección de Cultivos de Bayer, subraya que el productor toma decisiones con cautela, pero con un objetivo claro: «Hoy el productor construye su margen principalmente a partir de los kilos producidos. La productividad pasó a ser la principal variable de ajuste». Bayer enfoca su estrategia en garantizar la disponibilidad de productos, ampliar la oferta de innovaciones y fortalecer el manejo sanitario.
Uno de los mayores desafíos para la próxima campaña será el control de enfermedades, particularmente las royas (amarilla, naranja y negra), dada la elevada carga de humedad proyectada. Orsini advierte sobre la creciente incidencia de enfermedades vinculadas a la semilla y manchas foliares en los primeros estadios del cultivo, enfatizando la importancia de tratamientos adecuados desde el inicio y una estrategia integral de protección. Entre las innovaciones que menciona, se destacan los tratamientos de semillas con carboxamidas Acceleron Essential, el herbicida preemergente Mateno Plus para malezas resistentes y el fungicida Iblon Pro, una nueva carboxamida para cereales de invierno.
La búsqueda de herramientas de alta innovación responde a una problemática recurrente: el avance de resistencias en malezas y enfermedades, lo que exige soluciones capaces de sostener los niveles de productividad.
Niño y precios: un panorama alentador, pero con ajustes
Agustín Falcone, gerente de Cultivos de BASF, recuerda que los productores vienen de una campaña récord en producción y área de siembra. Si bien reconoce los márgenes ajustados por el aumento de fertilizantes como la urea, destaca un factor positivo: «el precio a futuro del trigo está subiendo, está levantando por una cuestión coyuntural de Estados Unidos: el trigo de invierno tiene problemas de sequía, con lo cual esa situación mejoró un poquito el margen».
Además, Falcone señala la importante acumulación de agua en el barbecho y los pronósticos de un evento Niño, lo que genera expectativas de un buen año para el trigo. BASF ofrece un portafolio integral, desde tratamientos de semillas hasta fungicidas, con énfasis en el control presiembra de malezas con productos como Voraxor, y el fungicida Systiva para enfermedades de trigo y cebada. Para Falcone, el manejo sanitario es clave para mantener el rendimiento y la calidad comercial, citando el éxito de Orquesta Ultra en cebada cervecera.
Genética y posicionamiento varietal: un factor decisivo
Desde GDM, Jerónimo Costanzi, gerente de Desarrollo de Productos Autógamas, observa un escenario productivo favorable por las reservas hídricas y la recuperación de precios, sumado al pronóstico de Niño. Sin embargo, recalca que la relación insumo-producto, especialmente en fertilizantes, obliga a ajustar las decisiones de manejo. «El desafío pasa por relevar correctamente cada ambiente y adecuar el planteo nutricional según la expectativa de rendimiento», explica.
Costanzi enfatiza el rol central de la genética y el correcto posicionamiento varietal, indicando que la elección de la variedad adecuada puede explicar cerca del 14% de las diferencias de rendimiento, mientras que el posicionamiento agronómico representa más del 30% de la variación productiva. GDM desarrolla más de 1200 cruzamientos y evalúa materiales en más de 80 localidades argentinas, enfocándose en el potencial de rendimiento, la sanidad frente a royas y fusarium, y la calidad comercial (proteína, gluten y peso hectolítrico). La compañía busca consolidar la marca Neogen en Argentina, con variedades adaptadas a distintas regiones y ciclos, combinando productividad, sanidad y calidad comercial.
El productor probablemente tome decisiones más sobre la marcha, pero el cereal de invierno sigue siendo fundamental dentro del esquema productivo.

